¿Cuál es el más urgente de los temas que ninguno de los libros acerca del matrimonio y la familia menciona? ¿Cuál es el aspecto que es integral para cada matrimonio y familia pero que es completamente ignorado por la mayoría de los consejeros matrimoniales y los tratamientos populares de las autoridades evangélicas acerca del matrimonio? La respuesta es: La Guerra espiritual en el matrimonio y la familia. He estudiado este tópico tanto en mi libro en inglés God, Marriage, and Family como en seminarios para matrimonios y he hallado que esta enseñanza tiene el potencial de revolucionar las experiencias de las personas en sus matrimonios y la vida familiar.

La guerra espiritual ha sido una parte de la vida matrimonial y en la crianza de los hijos desde el principio. La narrativa Bíblica fundamental en Génesis 3 relata como el tentador, Satanás, prevaleció sobre la primera mujer para violar el mandamiento de Dios y como su esposo la siguió a ella en el pecado. Desde entonces, el matrimonio ha parecido más una batalla para tomar el control y los esfuerzos conscientes e inconscientes en una manipulación mutua que un paraíso edénico. Lo que raramente se comprende es que el pasaje de mayor importancia en guerra espiritual en el Nuevo Testamento, Efesios 6:10–20, está precedido por extensos tratamientos en el matrimonio (Efesios 5:21–33) y la crianza de los hijos (Efesios 6:1–4).

El centro de la guerra espiritual es una batalla por la mente de las personas (2da a los Corintios 10:3–5 y 11:3). Como Pablo ciertamente dice, nuestra lucha no es contra sangre y carne, no es contra nuestro cónyuge o nuestros hijos, sino contra Satanás y sus fuerzas demoníacas (Efesios 6:12). Por esta razón, los creyentes debemos saturar nuestras mentes con las enseñanzas Bíblicas acerca de su nueva posición en Cristo. Hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en Cristo (Efesios 1:3); hemos sido escogidos en Cristo para ser santos y sin mancha (1:4, 11); fuimos predestinados para ser adoptados como sus hijos e hijas en Cristo (1:5, 11); y mucho más.

De acuerdo al Nuevo Testamento, los ataques de Satanás están concentrados en tres áreas principales: (1) la tentación sexual (1 a los Corintios 7:5); (2) la ira (Efesios 4:26–27); y (3) la insensibilidad hacia nuestra pareja matrimonial (1 Pedro 3:7). En cada caso, debemos tomar “la armadura de Dios” y pelear la batalla, llenas nuestras mentes de los siguientes principios: (1) estar al corriente del hecho que hay una batalla que pelear y que el conflicto es de naturaleza espiritual; (2) conocer a nuestro enemigo espiritual, el diablo ( 2 a los Corintios 10:4; Efesios 6:11; 1 de Pedro 5:8–9); (3) pelear nuestra batalla espiritual utilizando armas espirituales (Efesios 6:10–18; ver la aplicación de “La armadura de Dios” al matrimonio en las páginas 168–69 en God, Marriage & Family).

Para us estudio más detallado acerca del matrimonio y la guerra espiritual, favor de ver el capítulo 8 de, God, Marriage, and Family (Crossway, 2004), pp. 162–70. Ver también“The Biblical Framework for Marriage,” Midwestern Journal of Theology 4/2 (2006): 24–42.

by akostenberger - October 17th, 2007.
Filed under: Cultura, Familia, Santa Biblia.

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