¿Está alguno de ustedes listo para celebrar una “Navidad Puritana”? Tengan cuidado, y tal vez ya algunos de ustedes adivinaron esto, la Navidad Puritana como tal, no existe. Es cierto, tal como lo dice The Globe and Mail notes en su edición del 13 de diciembre de 2006 en la página de Facts & Arguments, en la Inglaterra de los siglos dieciséis y diecisiete, los pobres acostumbraban ir a casa del más rico del pueblo donde se daba comida y bebidas fuertes, produciendo una celebración alegre y a veces con algo de chispa (al citar un artículo del año 2004 por Jeff Guinn en el diario en inglés The Fort-Worth Star-Telegram).

Los puritanos, sin embargo, se transaron en eliminar la Navidad. Cuando tomaron el control del parlamento escocés en la década de 1580, establecieron que la Navidad no existía más. Como se puede imaginar, esto no acabó completamente con el problema. Sin embargo, el sentimiento en contra de la Navidad en Inglaterra ganó apoyo, produciendo proponentes tales como Blue Richard Culmer, un antiguo ministro quien quebraba las ventanas de cristal de las iglesias que celebrasen la Navidad, y Praise-God Barebones (algo así como Gloria a Dios en puro huesos), un predicador de las calles cuyo mensaje era “Celebrar la Navidad era comparable a blasfemar.”

En 1642, un artículo decía que “el parlamento inglés dominado por los Puritanos les pidió a los ciudadanos no celebrar de manera alguna la Navidad, a no ser por oración respetuosa en privado.”Sin embargo, no todos estaban preparados para sujetarse a esta ordenanza. En 1645, el Parlamento dio un paso más, declarando que solo los domingos eran días santos. A no ser que Navidad cayera en domingo, la gente debería ir a trabajar. Consecuentemente, irrumpieron “turbas navideñas” en las calles de Londres, cuando algunos aprendices entonaban villancicos y pateaban pelotas de fútbol. Las turbas fueron dispersadas.

En 1647, los Puritanos amenazaron con la cárcel a cualquiera que celebrara la Navidad, pero cambiaron de parecer cuando esto causó grandes protestas en Canterbury y en otros lugares. Las leyes anti-navideñas permanecieron en efecto hasta 1660 cuando se restauró la monarquía, aunque le tomó unos 300 años a la Navidad llegar a ser un feriado nacional en Escocia, lo que ocurrió en 1958.

Un capítulo digno de estar en un libro que aún no se ha escrito (¿Algún interesado?), acerca de Las guerras navideñas o La Batalla por la Navidad (aunque estoy al tanto de la existencia de volúmenes similares). ¿Estaba el celo puritano mal encaminado?

De cualquier manera, a medida que avanzamos de nuevo en nuestro país en 2006, muchos cristianos conservadores se han levantado para abogar porque la Navidad es una señal cristiana esencial y un bastión en una cultura crecientemente secular. Se nos dice que debemos “poner a Jesús de nuevo en la Navidad.” ¿Es esta una causa por la que realmente vale la pena pelear? ¿Y como pueden los cristianos en una época erradicar la legalidad de la Navidad mientras que en la otra exaltar la causa de celebrar esta fiesta?

Podría sacar a relucir mis propios puntos de vista con más detalle, pero tal vez es mejor preguntarle a usted lo que piensa. Deberíamos ubicarnos del lado de los puritanos o con los Cristianos de hoy en día que favorecen a la Navidad como fiesta cristiana?

by akostenberger - March 31st, 2008.
Filed under: Cultura, Familia, Teología.

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