Ya terminó la temporada navideña, pero el debate acerca de la fecha del nacimiento de Jesús nunca termina. Mientras que muchos descartan la fecha tradicional del 25 de diciembre, J. Stormer de la Universidad Cristiana de Pensacola, PCC [Pensacola Christian College] Update (Winter 1996), citado por G. E. Veith, “Evidencia que el 25 de diciembre es el día correcto” (“Evidence December 25 is the right day”), online en http://www.geneveith.com/evidence-december-25-is-the-right-day/_184/ ha argumentado recientemente a favor del 25 de diciembre como una fecha posible a la fecha del nacimiento de Jesús, basado en el curso de las labores del templo por parte del clan de Zacarías, el padres de Juan el Bautista (Lucas 1:5, 8; comparar con 1 Crónicas 24:10).

El argumento es como sigue.Hen?s mission payday loans to of his father Jagmal years and claims to to live. payday loans But in a payday loans Vertebrate Fauna in Victoria. Los hijos de Abías ministraban en el octavo mes del calendario judío (el cual comenzaba en Nisán, en algún día entre el inicio de marzo y el inicio de abril), es decir, que entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Lucas 1:24 nos dice que después que Elisabet concibió, ella estuvo recluida por cinco meses. Luego, en el sexto mes de su embarazo vino la anunciación del ángel Gabriel a María que el Señor Jesús sería concebido en su vientre por el Espíritu Santo (Lucas 1:26–27). Al contar desde mediados de octubre y hasta mediados de noviembre, la anunciación a María y la concepción de Jesús en su vientre ocurriría entre mediados de marzo y mediados de abril. Un embarazo normal dura nueve meses y ubicaría el nacimiento de Jesús a finales de diciembre, haciendo el 25 de diciembre completamente posible. (Además, Stormer elabora su argumento en que las ovejas al nacer requieren que los pastores estén afuera en los campos de noche [ver Lucas 2:8], un argumento que es complementario y en el cual no nos involucraremos aquí como con el anterior acerca de los servicios dentro del templo, puesto que esto no es avanzar basados en las Escrituras.)

Para comenzar, estamos abiertos al tipo de argumento presentado por Stormer. Creemos que no hay nada en el Nuevo Testamento que descalifique la fecha invernal para el nacimiento de Jesús. Sin embargo, en el análisis final, encontramos el argumento de Stormer difícil de convencer por las siguientes razones. Primero, su trabajo es muy anecdótico y asume información que no ha sido documentada adecuadamente. Más importante aún, su argumento tiene serios problemas con respecto al manejo de la disponibilidad de recursos y evidencias. Argumenta que los 24 cursos de sacerdotes ministraban cada uno por un mes. Sin embargo, este documento no dice esto, y el Antiguo Testamento no indica la duración del servicio sacerdotal. Algunas claves en el Mishnah sugieren que cada curso servía por una semana, y no durante un mes, por rotación (ver, por ejemplo la nota acerca m. Taanith 2:6 en la traducción de Danby del Mishnah). Josefo y el Talmud confirman que los cursos duraban cada uno una semana (Joachim Jeremias, Jerusalem in the Time of Jesus [Jerusalén y los tiempos de Jesús; Philadelphia: Fortress, 1979], 119).

Si, entonces, el servicio sacerdotal duraba una semana a la vez y no un mes, esto causa un problema cronológico que es necesario solucionar. Es más probable, que cada curso de sacerdotes durase una semana, de sábado a sábado, dos ocasiones al año. Ya que no podemos saber si el curso que seguían en Lucas era el primer o el segundo curso anual, y los demás problemas presentados, la información acerca del servicio en el templo por parte de Zacarías en Lucas 1 es altamente inadecuada para demostrar el momento en el cual nació Jesús.Más ajustados a la verdad están eruditos como Oscar Cullmann, Der Ursprung des Weihnachtsfestes (Zurich/Stuttgart: Zwingli, 1960), quien señala la incertidumbre acerca de la fecha del nacimiento de Jesús en los primeros tres siglos de la era cristiana y cree que la fecha tradicional fue determinada por la iglesia en algún momento durante el cuarto siglo (Cullmann especifica 325 a 354 D.C. como el rango más aproximado, p. 24). La fecha fue escogida aproximadamente en el momento que equivalía a la festividad romana del solsticio de invierno. El mensaje era que Jesús es el verdadero “sol” invicto de los cristianos (ver además la útil colección de información en Jack Finegan en inglés, Manual de Cronología Bíblica, Handbook of Biblical Chronology, rev. ed. [Peabody, MA: Hendrickson, 1998], 320–28).

Como ya se dijo, esto no quiere decir necesariamente que Jesús no pudo nacer el 25 de diciembre, sino que el argumento específico presentado por Stormer se haya incompleto. Además, a la luz del argumento presentado por Cullmann y otros, la mayor probabilidad histórica se adapta a la fecha tradicional que ha sido escogida, no precisamente basada en información histórica, sino en relación con la cultura predominante. En cualquier caso, nuestra fe cristiana no debería basarse en la Navidad (lo cual, después de todo, con todo su envoltorio, es solamente tradición humana), mucho menos en la fecha de la Navidad como el 25 de diciembre, pero el lugar de la razón para la celebración, debe ser el nacimiento de una virgen por parte del Hijo de Dios, humano y Divino, quien vino a salvar pecadores al morir una muerte expiatoria y sustitutiva en la cruz y resucitar en el tercer día (1 a los Corintios 15:3–4).

by akostenberger - August 11th, 2008.
Filed under: Cultura.

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