En mis apariciones públicas acerca de El Código Da Vinci, constantemente llego a la conclusión que la presentación de la película le da una oportunidad dorada a la iglesia cristiana para testificar. En esto se unen a mí otros que han preparado recursos útiles relacionados con los aspectos principales de El Código Da Vinci.

Pero no todos están de acuerdo en que la iglesia cristiana deba utilizar la presentación de la película como una oportunidad para testificar. En una columna publicada en Christianity Today: http://www.christianitytoday.com/movies/commentaries/othercott.html

titulada “Let’s ‘Othercott’ Da Vinci” (“Vamos a ‘Othercott’ Da Vinci”), Bárbara Nicolosi (fundadora y directora de >Act One, una organización cuya misión es entrenar a escritores cristianos serios y comprometidos a trabajar en la industria cinematográfica de Hollywood) llama a los cristianos a “othercott” u “Otracottear”en español (¡ mil disculpas por la monstruosidad verbal!) la película El Código Da Vinci. En lugar de boicotear la película (que de acuerdo a Nicolosi sería como perder uno su propio voto), ella llama a los cristianos a ir a ver otra película, el día de su estreno, el 19 de mayo de 2006, como por ejemplo, Over the Hedge por DreamWorks, es decir, que deberíamos simplemente ignorar El Código Da Vinci.

Nicolosi ofrece cuatro razones principales para su propuesta.

(1) A ella le enferma escuchar que la gente diga cosas desagradables acerca de aquel a quien ella ama (Jesús). ¿Por qué añadir más a su dolor?

(2) “El debate está por completo en los términos que el infierno propone,” y además “el ambiente de evangelización no es consistente con la postura de desafío y cinismo.”

(3) Dialogar con personas acerca de El Código Da Vinci sería como debatir con el diablo y “Usted no debate con el diablo.”

(4) La mayoría de las personas en las iglesias no conocen la Biblia lo suficiente como para entrar en este tipo de debates y lo más probable es que sean convencidos por los argumentos contrarios de esta película.

¿“Otracottear” o aceptar la oportunidad para el testimonio cristiano? ¿Qué haremos con la propuesta de Nicolosi? He aquí mi respuesta.

(1) A mí también me enferma escuchar a la gente blasfemar el nombre de Cristo, pero mi consejo sería, “¡Resistamos un poquito!” Como cristianos, somos llamados a tomar nuestra cruz y seguir a Jesús, y esto incluye soportar el abuso en contra de su nombre. “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1ra de Pedro 2:21).

(2) El debate puede ser en el terreno del infierno, el mundo sin Cristo, pero no necesita estar en los términos del infierno. Ese es el problema con muchas de las iglesias, que el único evangelismo en el que se quieren involucrar es el que se hace en sus términos, en sus terrenos y edificios. Jesús, por otro lado, fue adonde la gente estaba y se involucraba en sus términos (por ejemplo, la mujer samaritana en Juan 4), y no se detuvo allí. Tomándolos de allí donde ellos estaban, los guiaba a la verdad acerca de sí mismo (él es el Salvador del mundo) y acerca de ellos (ellos son pecadores). Pablo le dijo a Timoteo que predicara la palabra “a tiempo y fuera de tiempo”(2 Timoteo 4:2). Esto significa compartir las buenas nuevas de Jesucristo no solo con aquellos que están abiertos sino también ser fiel a proclamar el evangelio si las personas son o no son receptivas.

(3) Bien, yo no sé acerca de debatir con el diablo, pero sí sé que Jesús combatió verbalmente contra el diablo y su tentación, confrontando Escritura (mal usada) con Escritura (apropiadamente usada). (Una idea más: ¿Ignoró Jesús a los fariseos?) Pedro dice que debemos resistir al diablo firmes en la fe (1ra de Pedro 5:9). De la misma manera, Pablo llama a los creyentes a colocarse la armadura de Dios con que puedan resistir las asechanzas del diablo (Efesios 6:10-17). Dice además, “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo” (2da a los Corintios 10:5). Ninguno de estos versículos suena como que debemos abandonarle el terreno de juego al diablo, disgustados o desanimados porque el nombre de Cristo esté siendo difamado o calumniado.

(4) ¿Debemos evitar enfrentarnos con el enemigo simplemente porque nuestras tropas están escasamente preparadas? Esta debe ser la razón por la cual debemos, en primer lugar, preparar nuestras tropas antes de enviarlas a la batalla, pero difícilmente puede ser la razón para no enfrentarse con el enemigo. De hecho, esta preparación es precisamente lo que está ocurriendo, y hay muchos recursos disponibles.

Yo, a una, pienso que el “otracottear”es realmente una mala idea. Tomemos plena ventaja de la película El Código Da Vinci como una oportunidad de testificar y confiar que Dios hará su trabajo poderosamente a través de nosotros. Muchos amigos y yo estuvimos en el vestíbulo de un cine en una sesión previa de la película la noche antes de la premier. Repartimos folletos a quienes fueron a ver la película y tratamos de conversar, “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16).

by akostenberger - December 5th, 2007.
Filed under: Cultura, Código Da Vinci, Iglesia, Teología.

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