Uno de mis heroes personales y eruditos famosos es Adolf Schlatter. En tiempos en que Adolf Harnack presentaba su liberalismo, y Rudolf Bultmann eclecticamente se apropiaba de la posición mitológica de David Friedrich Strauss y del existencialismo de Martín Heidegger, Schlatter se mantuvo firme en su defensa de la teología Bíblica, lectura de la Biblia Salvacionista e histórica y de un elevado concepto de las Escrituras.
En el prólogo a la Historia del Cristo en 1920 (The History of the Christ), Schlatter escribió, “El conocimiento de Jesús es la pieza central más indispensable de la teología del Nuevo Testamento.” Este manifiesto en contraataque a Rudolf Bultmann, quien abrió su famoso libro de dos volúmenes Teología del Nuevo Testamento (New Testament Theology) así: “El mensaje de Jesús es una presuposición para la teología del Nuevo Testamento en lugar de una parte de esa teología por sí misma.”
En su visión de la hermenéutica, Schlatter estaba adelantado a su época y lanzaba principios eternos como los siguientes:
Es el objetivo histórico que debería gobernar nuestro trabajo conceptual exclusiva y completamente, expandiendo nuestras facultades perceptuales hasta el límite. Nos alejamos decisivamente de nosotros y de nuestro tiempo hacia lo que fue hallado en los hombres a través de quienes la iglesia llegó a existir. Nuestro mayor interés debería ser el pensamiento como fue concebido por ellos y la verdad que era válida para ellos. Queremos ver y obtener una comprensión completa de lo que pasó históricamente y existió en otro tiempo. Esta es la disposición interna sobre la cual depende el éxito del trabajo, el compromiso con el cual debemos ser renovados consistentemente a medida que el trabajo continúa. (History of the Christ, 18)
En un día en que la interpretación se convierte cada vez más en un ejercicio del lector, o cuando se dice que los textos tienen una vida en sí mismos a parte de las intenciones del autor que los produjo, la percepción hermenéutica de Schlatter, que es, de la percepción que escucha y la aprehensión de las palabras de otro, habla un mensaje poderoso. Mucha de la confusión interpretativa contemporánea que aparece del indebido subjetivismo podría haber sido evitada si se hubiesen escuchado las palabras de Schlatter.
También es eterno el énfasis de Schlatter en Jesús como el centro del mensaje Bíblico leído como un todo. Esta convicción es exhibida convincentemente en su obra de dos volúmenes New Testament Theology, titulada respectivamente, The History of the Christ (La historia del Cristo) y la Teología de los Apóstoles (The Theology of the Apostles). También es el sustento del trabajo final de Schlatter, un libro de meditaciones diarias llamado ¿Conocemos a Jesús? En inglés (Do We Know Jesus?), el cual escribió cuando estaba mayor y en el último año de su vida.
En este su trabajo final, a los 85 años de edad, Schlatter escribió las siguientes palabras, poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial:
¿Conocemos a Jesús? Si ya no le conocemos, ya no nos conocemos a nosotros mismos. Puesto que en nuestra línea ancestral, él está trabajando con poder sin igual. Comparado con él, ¿Quién llega a ser Hildebrand con su espada o un Krimhild consumiéndose con pasional lujuria? La condición de nuestras vidas internas y nuestra comunidad nacional prueba que las cosas que Jesús construyó en este mundo son tanto presentes como de continuo crecimiento entre nosotros. Esto no se oscurece a pesar de los numerosos anticristos entre nosotros. Pues precisamente cuando ellos, con un arranque de ira, buscan suprimir cualquier memoria de Jesús, sus pensamientos o intenciones son inevitablemente formados por Aquel que ellos combaten como su enemigo.
Es este relato con crudo coraje, y este poder de pensamiento profético, que Schlatter, aunque muerto, aún nos habla hoy y nos reta a involucrarnos en una hermenéutica de pensamientos perceptivos y confianza humilde, poniendo nuestros ojos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.
Para mayor información sobre Schlatter ver sus trabajos de teología en inglés, The History of the Christ (La historia del Cristo) y The Theology of the Apostles (Baker, 1997 and 1998) (Las teologías de los apóstoles). Ver, además su teología presentada en forma de meditaciones diarias, Do We Know Jesus? Daily Insights for the Mind and Soul (Kregel, 2005) (¿Conocemos a Jesús? Inspiraciones diarias para la mente y el alma); y “Schlatter Reception Then and Now: His New Testament Theology (Part 1),” Southern Baptist Journal of Theology 3/1 (Spring 1999): 40–51 (“La Recepción de Schlatter entonces y ahora: Su Teología del Nuevo Testamento” [Parte 1]).
