Archive for March, 2010



ALGO EN PENSAR: CAMINANDO SOBRE EL AGUA DE LA VIDA

Thursday, March 25th, 2010

Pocos de los milagros de Jesús, certificados en los cuatro evangelios canónicos, son tan increíbles como su caminar sobre el agua (ver Marcos 6:45-52).  Como su transformar grandes cantidades de agua al vino, este milagro de la naturaleza desafía la explicación humana.  No es que los no creyentes no hayan intentado explicar el evento por una explicación naturalista.  Por ejemplo, recientemente alguien sugirió que Jesús era simplemente saltando de una roca a otra, rocas escondidas apenas abajo de la superficie del agua.  Esto podría ganar el primer premio de la imaginación, pero es tan transparentemente un intento a explicar lo inexplicable que es instantáneamente contraproducente y nos dice más de la incredulidad de la persona quien propone la “solución” que de lo que más probablemente ocurriera. 

Desde el llamado tiempo de “la Ilustración,” deístas y otras anti-sobrenaturalistas han buscado concebir guiones de causa y efecto que quiten lo milagroso de la Escritura.  Uno de ellos fue uno de los Padres fundadores de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, quien expuso los “principios de un deísmo puro” supuestamente enseñado por Jesús, “omitiendo la cuestión de su deidad.” La Biblia de Jefferson, que no fue publicado hasta el 1895 por el nieto de Jefferson, comienza con el relato del nacimiento de Jesús, omitiendo toda mención de los ángeles, la profecía, los milagros, la Trinidad, o la deidad de Jesús.  El relato concluye con estas palabras, “Ahora, en el lugar donde fue crucificado, había un jardín; y en el jardín, un nuevo sepulcro, donde no había sido puesto ningún hombre.  Allí pusieron a Jesús.  Y arrollaron una gran piedra a la puerta del sepulcro, y partieron.”  ¡Fin de la historia!  No resurrección. 

¡Cuán diferente es este relato que lo que contaron los testigos oculares con respeto a Jesús en la Escritura!  Es poco probable que alguien hubiera fabricado este tipo de historia donde Jesús camina sobre el agua, y también invitó a Pedro a salir del barco para caminar hacia el sobre el agua, a menos que en realidad él acordara el suceso.  El caminar sobre el agua, a su vez, hubiera invocado claramente la memoria de la Escritura, según lo que Dios “se basta para extender los cielos; somete a su dominio las olas del mar” (Job 9:8).  Al ver a Jesús, sus seguidores estaban tan asustados que pensaron que fue un fantasma y gritaron.  Después, como nos cuenta Marcos, “Estaban sumamente asombrados” y “tenían la mente embotada” (Marcos 6:51-52).  Aún cuando Jesús respira por la última vez, el centurión Romano que está frente a la cruz grita, “¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!” (Marcos 15:39).

“¿Qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y las olas le obedecen?” (Mateo 8:27).

LA RECAPITULACIÓN DE LA TUMBA DE JESÚS

Friday, March 12th, 2010

Ya es hora para concluir el tema de “La tumba familiar de Jesús,” ¿no te crees?  Yo concluyo que este es un caso extremo de intentar demasiado.  El libro, que en su subtítulo pretende tener “La evidencia que podría cambiar la historia” y la pretensión sensacionalista que este propone, a lo mejor va a ser tirado en el montón de basura de las teorías descartadas de la arqueología bíblica. 

A ver si estás de acuerdo que, con una evaluación sobrio, esto es lo que conocemos de “La tumba familiar de Jesús”:

  1.  El “Yeshua bar Yehosef” (si de veras esto sea una lectura correcta) casi seguramente no puede ser el Jesús de la Biblia.  Este hombre tenía un hijo llamado “Yose,” pero en nuestras fuentes históricas hay un silencio completo en relación a que Jesús de la Biblia tenía un hijo llamado “Yose” o cualquier otro nombre. 
  2. El “Mariamenou-Mara,” que supuestamente fuera la esposa de “Yeshua bar Yehosef,”  María Magdalena, casi seguramente no es María Magdalena, y pudiera haber sido relacionada a “Yeshua” (quien, casi seguramente no fuera el Jesús de la Biblia) en cualquier número de formas.  No hay evidencia histórica en absoluto que María Magdalena fuera conocida como “Miriamene” en el transcurso de su vida o en el momento de su entierro.  Es curioso que ésta es la única inscripción en griega (que no fue explicado por los creadores del documental de “La tumba de Jesús”).
  3. La “María,” que supuestamente sea la madre de Jesús, es sólo una entre una gran cantidad de mujeres que llevaba ese nombre en Palestina en el primer siglo.  No hay información alguna referente a su relación familiar con “Yeshua bar Yehosef.”
  4. No se conoce nada acerca de la persona llamada “Matia” (el nombre que cae en noveno lugar de nombres más comunes en Palestina en el primer siglo).
  5. “Yose” era una forma abreviada común de “Yehosef” (el nombre del padre de “Yeshua”).
  6. “Yehuda bar Yeshua” era el hijo de “Yeshua bar Yehosef.”

Entonces las únicas relaciones familiares demostrables son las siguientes:

            Yehosef

            [padre de]

            Yeshua

            [padre de]

            Yehuda

Los tres son nombres muy comunes, con Yehosef siendo el nombre en segundo lugar de nombres más comunes en Palestina en el primer siglo, Yeshua cae en sexto lugar de nombres más comunes, y Yehuda en cuarto lugar de nombre más comunes.  

Además de esto, de hecho es que no sabemos cómo “Mariamenou-Mara,” “Maria,” “Yose,” y “Matia” fueron relacionados con estas personas.

Respecto a esto, es muy importante recordar que aunque sólo tenemos inscrito los nombres de seis personas en el osario de esta tumba, pudo haber sido hasta 35 personas enterradas en esta tumba familiar.  Seguramente esto debe tener un porte importante al computar las estadísticas, pero, hasta ahora lo han pasado por alto.

Agrega a esto el hecho que las inscripciones están en hebreo, árabe, y griego, puede sugerir que tengamos una tumba de generaciones múltiples (notado por Witherington).

Una pregunta final: A la luz del hecho que “Mariamenou” está en el caso genitivo y “Mara” era una forma abreviada común de “Marta,” ¿será posible que el nombre de la mujer fuera “Marta [hija de] Miriamene [María]”?

En conclusión, yo creo que la última semana o los últimos diez días alrededor de la emisión del documental de “La tumba de Jesús” han sido muy instructivos.  Han sido instructivos en consideración a la necesidad de pasar cuidadosamente por el tamiz la evidencia antes de saltar a conclusiones.  Han mostrado la necesidad de conocimientos especializados en estudios bíblicos, arqueología, estadísticas, y etc.  También han revelado una ignorancia masiva respeto a la naturaleza de la resurrección de Jesús y la manera en que es indispensable para la fe cristiana. 

Seguramente, mientras preparamos por la celebración de la Pascua, debemos una deuda de gratitud a Dios para la manera en que usó los creadores del documental “La tumba de Jesús” para profundizar nuestro aprecio por la muerte, el entierro, y la resurrección de Jesús—el evangelio cristiano—y por la manera en que estos eventos han sido representado fidedignamente en el Nuevo Testamento.  El mito propagado por los creadores del documental “La tumba familiar de Jesús” no llega ni cerca a la realidad de la resurrección de Jesús de la Biblia.  Ciertamente, lo que algunos quisieran usar para ganancias personales, Dios quiso usar para nuestro bien y su gran gloria.

FUENTES USADAS: Para una discusión excelente de lo que ya conocemos de los seis nombres en las inscripciones del osario, ver el reportaje de Richard Bauckham “The alleged ‘Jesus family tomb’” (“La tumba supuestamente conocido como la tumba familiar de Jesús”).  También ver Craig Blomberg, “Did They Really Find Jesus’ Bones?” (“¿De veras encontraron los huesos de Jesús?”) y los cuatro blogs significantes de Ben Witherington con las fechas 26 y 28 de febrero y el 1 y 5 de marzo.  Aquí se encuentra una lista útil de algunos de las mejores respuestas de la teoría de “La tumba de Jesús.”

¿Es Jesús Dios?

Friday, March 12th, 2010

Un lector respondió al blog del Dr. Köstenberger preguntando “¿Es Jesús Dios?”

El lector afirma que Jesús es engendrado, o sea, creado, y así, como Dios es sólo uno y no tres, Jesús tenía un principio.

También afirma que Jesús es únicamente el Hijo de Dios, y no Dios.  Dice que Jesús nunca remitió a sí mismo como Dios.  Mejor dicho, Jesús llamó a Dios su “Dios” o su “Padre.” 

La respuesta del Dr. Köstenberger:

Te agradezco por tu respuesta a mi blog.

Estoy completamente de acuerdo contigo cuando dices que “Debemos permitir que las Escrituras sean nuestra única fuente para la verdad, aunque contradigan lo que nos han enseñado nuestros queridos maestros y pastores.”  Te desafiaría a vivir de acuerdo con esta máxima tuya y a considerar cuidadosamente los siguientes pasajes de la Escritura donde Jesús está claramente llamado “Dios.”

  • Romanos 9:5: “Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas.  ¡Alabado sea por siempre!  Amén.”
  • Filipenses 2:5-6: “Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios.”
  • Tito 2:13: “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”
  • Mateo 1:23: “lo llamarán Emanuel (que significa “Dios con nosotros”).”
  • Hebreos 1:8: “Pero con respecto al Hijo dice: “Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos.”
  • 2 Pedro 1:1: “nuestro Dios y Salvador Jesucristo.”
  • Juan 20:28: [Tomás adorando a Jesús:] “¡Señor mío y Dios mío!”
  • 1 Juan 5:20: “Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo.  Éste es el Dios verdadero y la vida eterna.” 

Observa que en todos estos pasajes, no sólo le llaman a Jesús el “Hijo de Dios” sino “Dios.”  Observa también de que estos pasajes abarcan todo el Nuevo Testamento, incluyendo Mateo, Juan, Pablo, Pedro, y el autor de Hebreos.  Y finalmente observa que los primeros cristianos, como Tomás, adoraron a Jesús como Dios.  Esto es el testimonio de la Escritura. 

Sinceramente,

Andreas J. Köstenberger

LA TUMBA DE JESÚS

Friday, March 12th, 2010

Como has escuchado, James Cameron, el director de la película Blockbuster, “Titanic,” está para hundir un barco aún más enorme—el cristianismo.  Él afirma que los huesos de Jesús y los de su madre, sus hermanos, su esposa, y su hijo llamado Judas, fueron encontrados en unas urnas (cajas de huesos) en una tumba en Jerusalén.   Anoche, en el programa de Larry King Live, Cameron y su colaborador, Simcha Jacobovici, afirmaron que ellos produjeron un documental para la televisión (saldrá el 4 de marzo en el Discovery Channel) simplemente con el esfuerzo de “reportar las noticias” para que la gente pueda sacar su propio opinión.  Aún, según Ben Witherington, Simcha es un judío ortodoxo practicante.  ¿De veras debemos creer que la “revelación” que se han encontrado los huesos de Jesús—y por eso no hubo una resurrección—no es un asunto religioso para este hombre?  Para mí, por lo menos, esto tiene la marca del dólar todopoderoso escrito por todos lados.

Permítame enumerar algunos de los problemas flagrantes en la manera en que este encuentro (¡en los 1980s’!) está interpretado por Cameron y Simcha:

  • La afirmación que los huesos de María Magdalena fueron encontrados en una de aquellos osarios basado en que el nombre “Miriamene” (María) fue inscrito en la caja es falaz; la conclusión establecido aquí está completamente extraído del aire
  • El uso altamente sospechado de las estadísticas y la “evidencia” ADN para apoyar su caso; Jesús, José y María eran entre los nombres más populares en Palestina en el primer siglo, y, por supuesto, la mayoría del tiempo, las personas enterradas en la misma tumba fueron relacionados; como Witherington indica correctamente, “necesitaríamos una muestra de control independiente de varios miembros de la familia de Jesús para confirmar que estos fueron miembros de la familia de Jesús”—pero, por supuesto, no tenemos tal cosa
  • Todos los relatos más antiguos de la muerte y del entierro de Jesús indican que el cuerpo de Jesús no pudo ser encontrado y que no hubo sido movido; no hay ninguna prueba antigua en absoluto de una tumba familiar de Jesús
  • ¿Por qué estaría esta tumba familiar en Jerusalén?  Jesús nació en Belén y se creció en Nazaret
  • No hay evidencia histórica que Jesús tenia a un hijo llamado Judas; no hay evidencia histórica creíble que Jesús fuera casado, a María Magdalena o a cualquier otra (además, ver el primer punto arriba)
  • Si Jesús murió y después de unos años sus huesos fueron transferidos a un osario, y este osario fue puesto en una tumba familiar en Jerusalén, esto significaría que todos los primeros mártires Cristianos, incluyendo a los apóstoles, murieron a sabiendas por una religión fraudulenta; esto es muy inverosímil

Es difícil saber si uno debe dignificar este tipo de treta comercial sensacionalista con una refutación seria.  ¿Por qué planearían un judío ortodoxo y un cineasta de Hollywood no creyente el estreno de un documental para la tele negando la resurrección de Jesús justo antes de la Pascua?  ¿Por una erudición seria o por una ganancia máxima personal?

Dice Simcha que nosotros los cristianos debemos estar abiertos a las pruebas que nos presente.  Estoy de acuerdo; si los huesos de Jesús se encuentran en esa caja, el cristianismo está basado en una premisa falsa—la resurrección de Jesús (ver los narrativos de la resurrección en los Evangelios; las predicaciones de los apóstoles en el libro de Hechos; y el resumen de Pablo del evangelio en I Corintios 15:3-4).  Sin embargo, el problema con las “pruebas” de Simcha es que él está conectando los puntos demasiado rápido para llegar a su conclusión deseada.  Seguramente, tendrá que haber mejores pruebas para derrocar los hechos bien atestiguados de la resurrección de Jesús.

ALGO EN PENSAR: CAMINANDO SOBRE EL AGUA DE LA VIDA

Monday, March 1st, 2010

Pocos de los milagros de Jesús, certificados en los cuatro evangelios canónicos, son tan increíbles como su caminar sobre el agua (ver Marcos 6:45–52). Como su transformar grandes cantidades de agua al vino, este milagro de la naturaleza desafía la explicación humana. No es que los no creyentes no hayan intentado explicar el evento por una explicación naturalista. Por ejemplo, recientemente alguien sugirió que Jesús era simplemente saltando de una roca a otra, rocas escondidas apenas abajo de la superficie del agua. Esto podría ganar el primer premio de la imaginación, pero es tan transparentemente un intento a explicar lo inexplicable que es instantáneamente contraproducente y nos dice más de la incredulidad de la persona quien propone la “solución” que de lo que más probablemente ocurriera.

Desde el llamado tiempo de “la Ilustración,” deístas y otras anti-sobrenaturalistas han buscado concebir guiones de causa y efecto que quiten lo milagroso de la Escritura. Uno de ellos fue uno de los Padres fundadores de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, quien expuso los “principios de un deísmo puro” supuestamente enseñado por Jesús, “omitiendo la cuestión de su deidad.” La Biblia de Jefferson, que no fue publicado hasta el 1895 por el nieto de Jefferson, comienza con el relato del nacimiento de Jesús, omitiendo toda mención de los ángeles, la profecía, los milagros, la Trinidad, o la deidad de Jesús. El relato concluye con estas palabras, “Ahora, en el lugar donde fue crucificado, había un jardín; y en el jardín, un nuevo sepulcro, donde no había sido puesto ningún hombre. Allí pusieron a Jesús. Y arrollaron una gran piedra a la puerta del sepulcro, y partieron.” ¡Fin de la historia! No resurrección.

¡Cuán diferente es este relato que lo que contaron los testigos oculares con respeto a Jesús en la Escritura! Es poco probable que alguien hubiera fabricado este tipo de historia donde Jesús camina sobre el agua, y también invitó a Pedro a salir del barco para caminar hacia el sobre el agua, a menos que en realidad él acordara el suceso. El caminar sobre el agua, a su vez, hubiera invocado claramente la memoria de la Escritura, según lo que Dios “se basta para extender los cielos; somete a su dominio las olas del mar” (Job 9:8). Al ver a Jesús, sus seguidores estaban tan asustados que pensaron que fue un fantasma y gritaron. Después, como nos cuenta Marcos, “Estaban sumamente asombrados” y “tenían la mente embotada” (Marcos 6:51–52). Aún cuando Jesús respira por la última vez, el centurión Romano que está frente a la cruz grita, “¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!” (Marcos 15:39).

“¿Qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y las olas le obedecen?” (Mateo 8:27).