Archive for February, 2010



RESPUESTAS PARA LA GUÍA TELESPECTADORA

Tuesday, February 16th, 2010

Igual que muchos de ustedes, yo miré el programa especial sobre la tumba de Jesús en la tele que fue hecho por el Discovery Channel.  He aquí mis respuestas para las preguntas que propuse anteriormente en la guía telespectadora.

Posibles lagunas en la lógica:

¿A base de qué está hecha la afirmación que la persona muerta que se encuentra en la urna funeraria que se llama “Miriamene” puede ser identificada como María Magdalena?  UN MANUSCRITO DEL SIGLO 14 DE LOS HECHOS DE FELIPE.

¿A base de qué está hecha la afirmación adicional que María Magdalena era la esposa de Jesús?  PRUEBAS DE ADN QUE INDICA QUE NO COMPARTIERON LA MISMA MADRE.

¿Menciona el programa que “Miriamene e Mara” en vez de “María, conocida como la patrona” puede significar “María y Marta” (siendo “Mara” una forma corta de “Marta”; ver Richard Bauckham, Jesús y los testigos oculares, p. 89)?  NO, NO SE HIZO REFERENCIA.

¿Hay reconocimiento de otras posibles explicaciones de por qué el “Jesús” y la “Miriamene” no parecen compartir el mismo ADN, tales como que esta mujer podría haber sido la esposa de un hermano de este “Jesús” o que es alguien que fue puesto en la tumba para otra razón que ni es pariente?  NO HAY RECONOCIMIENTO.

(Nota, a propósito, que es completamente innecesario que los creadores de este especial de la tele afirmen que “Miriamene” es María Magdalena, y que María Magdalena es la esposa de Jesús.  No importa la identidad de “Miriamene,” si los huesos de Jesús se encuentran en una de esas urnas, esto destruiría el “cristianismo” en total y rebatirá la resurrección. )

Afirmaciones no comprobadas que faltan explicaciones:

¿Se ofrece alguna explicación del por qué la tumba de la familia de Jesús hubiera sido sitiada en Jerusalén? NO

¿Se ofrece explicación del por qué no existe evidencia antigua de tal tumba?  NO

¿Se ofrece alguna explicación de si existiera tal tumba, por qué no hubieran señalado los enemigos del cristianismo en el primero o segundo siglos que esta tumba existiera como prueba de que la afirmación cristianismo que la resurrección de Jesús fue falsa?  NO

¿Se ofrece explicaciones del por qué cuantos cristianos murieron una muerte mártir para lo que conocieron como una afirmación fraudulenta?  NO

Posibles exageraciones y abusos de la ciencia:

¿Se da la impresión que las estadísticas “prueban” que los huesos del “Jesús” que posiblemente fueron puestos en la urna fueron los del Jesús del cristianismo? [Acuérdate que las estadísticas apenas “prueban” cualquier cosa.]  REPETIDAMENTE, LLAMAN A LA EVIDENCIA ESTADÍSTICA “PERSUASIVA”

¿Hay reconocimiento de que existen más de 1,000 hombres llamado “Jesús” en el primer siglo en Palestina?  ¿Y que varios hombres llamados “Jesús” tenían padres con el nombre de José y María, porque eran nombres sumamente comunes?  Y etcétera.  SI, ESTÁ RECONOCIDO QUE 1 EN 4 MUJERES SE LLAMABAN MARÍA

¿Usan las pruebas de ADN para deslumbrar el público, como unos deus ex machina, para encubrir un caso débil?  EVIDENCIA ADN ESTÁ SOBREENFATIZADO

¿Hay referencia al hecho de que ni tenemos ADN indiscutido de Jesús, ni tampoco de alguien de su familia?  NO

Otros posibles problemas no declarados:

¿Hay reconocimiento de que la inscripción “Jesús” es incierta de sí misma?  La Catalogue of Jewish Oussaries (Cataloga Judaica de urnas) de Rahmani publicado en la página de web de Discovery Channel, dice, “El primer nombre precedido por una marca-cruz grande es difícil leer porque las incisiones están torpemente talladas y muy rascadas.”  ¿A caso se mencionan esto en la programa? NO SE MENCIONA

¿Se admite en el programa que la única posible fuente que identifica “Miriamene” con María Magdalena son los Hechos de Felipe (disponible en un texto del siglo 14), que parece relacionar esta “Miriamene” con Marta y así identificándola, no con María Magdalena, sino con María de Betania?  NO HAY REFERENCIA DE QUE MIRIAMENE SE CONECTA CON MARTA EN LOS HECHOS DE FELIPE

En conclusión: Mientras mires el programa sobre la tumba de Jesús, en consideración de lo que está mencionado arriba en la “Guía Telespectadora”, pregúntate a ti mismo: “¿Cuán convincente es el caso de que la tumba contenía los huesos de Jesús, su esposa María Magdalena, y su hijo Judas y otros miembros de la familia de Jesús?”

Está alerta también para una posible parcialidad en el “reportaje,” como los creadores del “documentario” afirman, de las “noticias” y los “hechos.”  Aquí, la pregunta es, “¿tienen los reporteros, igual como miembros de un jurado, la responsabilidad de ejercitar cautela en conectar los puntos de un caso dado? Y ¿están obligados a reconocer la posibilidad de otras explicaciones además a las suyas?”

P.S.  He aquí lo que el Profesor Amos Kloner, quien supervisó el trabajo arqueológico en la “tumba de Jesús” en el 1980, dice sobre la teoría propagada por la especial del Discovery Channel: “Es una historia genial para la tele.  Pero es completamente imposible.  Son tonterías.  No existe la probabilidad de que Jesús y sus parientes tuvieron una tumba familiar.  Fueron una familia de Galilea sin conexiones en Jerusalén.  La tumba Talpiot pertenecía a una familia de clase media del primer siglo C.E.

PARA MAYOR INFORMACIÓN:   Materiales usados en la preparación de la información anterior incluyen: “‘Lost Tomb’ is no open-and-shut case” (‘La tumba perdida’ no es un caso evidente y simple), escrito por Sam Allis, Boston Globe (3 de marzo, 2007); una carta abierta de Paul Maier, departamento de historia, la Universidad de Western Michigan (25 de febrero, 2007); “Initial Impressions of The Jesus Family Tomb” (Impresiones iniciales de la tumba de la familia de Jesús), por Charles Quarles, presidente de Estudios Cristianos, Universidad de Louisiana (28 de febrero, 2007); y, “Kloner: A great story, but nonsense” (Kloner: una gran historia, pero de tonterías), escrito por David Horovitz, The Jerusalem Post Online Edition (La publicación de Jerusalén: publicación en línea) (27 de febrero, 2007).

ALGO EN QUE PENSAR: JESÚS TIENE TODA LA AUTORIDAD

Tuesday, February 16th, 2010

“Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18).  ¿Quién es este hombre que puede afirmar tener toda la autoridad en el cielo y en la tierra?  ¿Existe una declaración más increíble?  ¿O una afirmación registrada más asombrosa?  En el momento climático del evangelio de Mateo, vemos a Jesús con los once discípulos, en Galilea, ascendido al monte, proclamando lo que ahora conocemos como “La Gran Comisión”: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes.  Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20).

¿Cómo puede que Jesús tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra?  En el contexto del evangelio de Mateo, el lector es recordado de la táctica propuesta a Jesús por “el tentador,” el diablo, Satanás, quien llevó a Jesús a “a una montaña muy alta” y le mostro todo el reino y el esplendor de este mundo y le dijo, “Todo esto te daré si te postras y me adoras” (Mateo 4:8-9).  Jesús lo negó, reprimiendo al diablo diciendo, “¡Vete, Satanás!”  Más adelante en el evangelio, Jesús le cuenta a sus seguidores más cercanos que él tiene que sufrir, y ser matado, y ser resucitado al tercer día, y cuando Pedro lo lleva a un lado para reprimirlo, negando la necesidad de la cruz, Jesús, en términos parecidos, le dice a Pedro, “¡Aléjate de mí, Satanás!” (Mateo 16:21-23).

Entonces, es únicamente después de la crucifixión que Jesús afirma tener toda la autoridad en el cielo y en la tierra.  Es el Cristo elevado quien, en la manera de un general conquistador victorioso, asciende al monte y encarga a sus seguidores que vayan y conquisten a los mundos, parecido a Alejandro el Magno y otros líderes militares quienes proponen a dominar el universo y someterlo a su voluntad.  Pero, la de Jesús será una conquista suave, en armonía con su invitación, “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.  Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.  Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana” (Mateo 11:28-30).

Y, mientras sus seguidores entran al mundo para discipular a las naciones, Jesús mismo, Emmanuel de Isaías, que traduce, “Dios con nosotros” (Mateo 1:23) les acompañarán: “Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.”  ¿Cómo, entonces, puede ser fallar la misión de la iglesia, si Jesús mismo, el Cristo resucitado, el general conquistador, va a estar presente con su gente en el poder del Espíritu Santo?  Efectivamente, “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14).  En la escena original, como nos cuenta Mateo, “Cuando lo vieron, lo adoraron; pero algunos dudaban” (Mateo 28:17).  ¿Lo adoremos, tú y yo? O, ¿nos vamos a dudar?

Un Año Nuevo Para Fundamentos Bíblicos

Thursday, February 11th, 2010

“todo mortal es como la hierba, 

y toda su gloria como la flor del campo;

la hierba se seca

 y la flor se cae,

pero la palabra del Señor permanece para siempre.” (Isaías 40:6–8, citaba en 1 Pedro 1:24–25 NVI)

El tomar un tiempo personal entre la Navidad y el Año Nuevo me dio la oportunidad de reflexionar en mis prioridades personales de este año. Confieso de cierta cantidad de “fatiga de blog” antes de las vacaciones, pero he salido de mi tiempo de introspección más vigorizado creyendo aun más firmemente de que sólo un retorno a los Fundamentos Bíblicos nos dará una base suficientemente sólida en la realidad última tanto individualmente como creyentes como también colectivamente como el pueblo de Dios. Sólo “la palabra de Dios permanece para siempre” –las personas se parecen a las flores, aunque sean hermosas (porque son hechura de Dios) para una temporada, al final, se marchiten y se mueren.

El comienzo del 2007 marca dos iniciativas estratégicas para el ministerio de Fundamentos Bíblicos. La primera es la adquisición del nombre y el sitio www.biblicalfoundations.com. Cuando llega a ser completamente poblado, esta nueva página de web incluirá todas mis publicaciones y recursos sobre varios temas relacionados a la reconstrucción de fundamentos bíblicos para la casa, la iglesia y la sociedad. La página www.biblicalfoundations.org continuará publicando mi blog semanal, mi horario de enseñanzas y lecciones, y una variedad de otras publicaciones y recursos. Este segundo sitio pretende aumentar el impacto para la misión y el propósito del ministerio de Fundamentos Biblicos.

La segunda iniciativa es una serie de disciplinado de 12 semanas que ofreceré esta primavera en mi iglesia local, Richland Creek Community Church en Wake Forest, Carolina del Norte. Empezando el 11 de febrero, la serie seguirá el bosquejo de mi libro, Dios, el matrimonio, y la familia (God, Marriage and Family; Crossway, 2004), cada semana destacará un tema distinto relacionado con el matrimonio y la familia. El segmento introductorio de cada sesión será grabado en vídeo y lo puede conseguir en la página www.richlandcreek.com. Para mayor información sobre la serie, haz clic en esta página donde dice “itinerario” y también en la página de la iglesia Richland Creek. Si te encuentras cerca, nos encantaría si nos acompañarías en la iglesia.

A menudo nos encontramos tan ocupados con las muchas cosas buenas que no nos da tiempo enfocar la atención necesaria para llevar a cabo (con la ayuda de Dios) las cosas grandes que nuestro Señor nos ha llamado a perseguir. ¡Qué este año sea el año que tú y yo hagamos caso al llamamiento que hace el autor del libro de Hebreos: “…despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante! Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.” (Hebreos, 12:1–2 NVI). Ayúdanos, Señor Jesús, hacer esto para tu gloria y nuestro bien.

Aplicación: la parte más difícil de la interpretación

Thursday, February 11th, 2010

Entonces, has seguido los primeros dos pasos de la interpretación, la “observación” y la “interpretación.” Has buscado determinar la “significación” del texto en su contexto original, a sus lectores originales según el propósito del autor original, explorando lo que algunas personas llaman el “primer horizonte” de la interpretación bíblica. Has estudiado palabras complicadas, resumido el pasaje como parte de tu análisis fluido de tus pensamientos, y has considerado las cuestiones históricas-culturales de fondo.

Con oración, te has acercado a la tarea de la interpretación y dejado tus propios presuposiciones por un lado (por hacer lo que se llaman “distanciarse”) con el propósito de percibir lo que hay en el texto bíblico (poniendo en práctica lo que Schlatter ha llamado “hermenéutica de percepción”) en vez de imponer tu propio significado al texto. Casi has terminado. No obstante, queda todavía la parte más crítica y, discutiblemente, la más difícil de la tarea de la interpretación: la aplicación del texto a ti mismo y a tus estudiantes o al público.

¿Cómo aplicas hoy el mensaje de un texto bíblico dado en la actualidad? Se han dado varias respuestas para esta pregunta. Quizá una de las concepciones populares más común sea que cada texto de la Escritura aplica a cada persona (y lo hace directamente). Obviamente hay problemas con esta manera de abordar la aplicación. Cuando Pablo pide a Timoteo traer su abrigo e intentar llegar a verle antes del invierno, ¿cómo aplicamos tú y yo este mandato? ¿O, cómo aplicamos el pasaje en Hechos narrando la historia del caído del pobre Eutico de la ventana durante una de las largas predicaciones de Pablo? Y, ¿qué sobre los pasajes que tratan explícitamente con la nación de Israel antes de, o durante de uno de sus exiliados, amenazándolos con un castigo divino o prometiéndolos una restauración? Seguramente no nos encontramos en la misma situación hoy, entonces, cualquiera aplicación posible, a lo mejor sea indirecta. Puede ser que esto no me congracie con algunos de los lectores de esta publicación, pero en mi opinión, es bastante evidente que cada pasaje de la Escritura no aplica a cada persona de la misma manera hoy día (o, a cualquier tiempo de la historia de la iglesia), y esto no supone necesariamente una vista baja de las Escrituras. Simplemente, es una cuestión de la importancia del texto original y haciendo una diferencia en su aplicación.

Otros han argumentado que, aunque cada pasaje no pueda ser aplicado “literal” o “directamente,” podemos determinar el principio eterno y subyacente que está en juego por un proceso llamado “principalización.” Aparte del monstruosidad verbal creado aquí (“principalización” no está reconocido por mi corrector ortográfico ni se encuentra en mi diccionario, y yo, personalmente, espero que se quede así), dudo que “principalización” pueda resolver todos nuestros problemas en la interpretación. No es precisamente la cura mágica como algunos afirman. Por ejemplo, ¿cuál es el principio fundamental en los ejemplos mencionado arriba? ¿Qué debemos ayudar a los viejos encarcelados por la fe, especialmente en el invierno?  ¿Qué debemos evitar tiempos largos de predicación, especialmente cuando se acerca la medianoche cuando hay jóvenes en el público? Podríamos seguir con la lista.

Afortunadamente, por supuesto, en muchos casos la aplicación es considerablemente más directa. Muchos mandamientos en la Escritura, tales como los mandamientos de perdonar el uno al otro, el amar el uno al otro, y el mostrar la compasión hacia otros aplican directamente a nosotros.  (Aunque allí, discutiría que es importante entender el contexto original y la razón por la cual fue dado el mandamiento, y a quién se aplica el mandamiento hoy día.) En breve, yo creo que las epístolas son las más fáciles de aplicar por la convergencia, por lo menos a un nivel significante, entre el público original y lo contemporáneo: en ambos casos, estamos tratando con los creyentes de la edad cristiana, los quienes tienen al Espíritu Santo pero quienes necesitan crecer en Cristo y aprender como andar con él en una manera digno de su llamamiento. Dicho sea de paso, esto resulta en que los evangelios sean más difíciles de aplicar porque se trata de los individuos—incluyendo hasta los doce apóstoles—quienes, aún no hubieran sido regenerados y tampoco poseyeron la presencia del Espíritu Santo. (Lo siento, pero ya no puedes usar la negación de Pedro a Jesús o las dudas de Tomás como excusas que sea aceptable para ti involucrarte en esta clase de cosa también.)

Entonces, un parte de la dificultad de aplicar la Escritura es el hecho de que podría haber, y en muchos casos hay, una diferencia entre el contexto y el público original y el de los contemporáneos. Para dar solo un ejemplo, ¿cuán adecuado es exhortar al público de hoy cuando estás enseñando del libro de Hebreos que no debieren volver a su vida vieja, sino, adherirse a Cristo y vivir para él? Es dudoso que alguien en nuestro congregación sea tentado a regresar al viejo sistema del pacto— ¡la mayoría ni serán judíos!—o practicar el sacrificio de los animales, etcétera. Atrevo a decir que si eso sea nuestra aplicación, fallará en dar al blanco (aunque, por la gracia de Dios, su Palabra hará su trabajo, ya que es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos, Hebreos 4:12). Entonces, propongo que lo que debemos hacer es reconocer que existe una diferencia entre la situación del público original y el contemporáneo y tomar en cuenta esta diferencia cuando creamos nuestra aplicación de tal manera que sea apropiada para nuestro público moderno, aunque eso significa que nuestra aplicación sea más indirecta. Hoy día puede ser que nos interesaría hablar del peligro del nominalismo o la presunción, y por el estilo.

El propósito de esta publicación no es resolver una vez por todas la cuestión de la aplicación, tampoco es proveer pautas específicas de la aplicación apropiada. Es simplemente dar una nota de precaución y desafiarnos a reconocer, que en primer lugar, la aplicación es la parte más crítica, aunque sea la parte más difícil, del proceso interpretativo, y en segundo lugar, la aplicación debe proceder en una manera juiciosa y matizada. Solamente si nos enfrentamos con algunos de los desafíos únicos relacionados con la aplicación, seremos “como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”   (2 Timoteo 2:15).

¿Qué piensan? Me encantaría escuchar tus pensamientos de cómo aplicar correctamente la Escritura mientras enseñamos y predicamos la Palabra.

El Dr. Köstenberger está trabajando actualmente en un libro sobre la interpretación bíblica, con un título de Invitation to Biblical Interpretation (Invitación a interpretación bíblica).