Archive for March, 2008



Las apariciones de Jesús posteriores a su resurrección

Monday, March 31st, 2008

Como los ángeles le dijeron a las mujeres en la tumba vacía, “¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí; sino que ha resucitado! Acorados de los que os habló cuando aún estaba en Galilea” (Lucas 24:5-6). Los cuatro evangelios registran al menos once apariciones de Jesús posteriores a su resurrección a cientos de individuos durante un período de varias semanas. Ninguno de los evangelios tiene todas las apariciones, lo cual requeriría que reconstruyéramos una secuencia probable de estas apariciones. La siguiente es una tabla que va a aparecer próximamente en mi Introducción al Nuevo Testamento con la editorial B & H en un futuro no muy distante. Pulse aquísi quiere ver la tabla en inglés.

Paul Maier y la fecha del nacimiento de Jesús

Monday, March 31st, 2008

Hace pocas semanas, yo escribí acerca de la pregunta si Jesús había nacido o no el 25 de Diciembre. Para continuar la conversación, presento lo que considero el mejor artículo acerca de la materia, por Paul Maier, Profesor Russell H. Seibert de Historia Antigua en la Universidad Occidental de Michigan. Apareció originalmente en Cronos, Kairos, Cristo: Navidad y estudios cronológicos presentados por Jack Finegan,(Chronos, Kairos, Christos: Nativity and Chronological Studies presented to Jack Finegan), ed. J. Vardaman (Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1989), y aparece aquí publicado con permiso del autor. Maier escribe,

“En 1968 publiqué un artículo que ofrecía una fresca evidencia en apoyo al viernes 3 de abril 33 D.C. como la fecha de la crucifixión. Desde entonces, se ha dedicado mucha atención, en otros términos, de la vida de Jesús en respuesta a cálculos recientes de datos por la muerte de Herodes el Grande y el nacimiento de Cristo. Aunque una fecha precisa, como en el caso de la Crucifixión, parece aún inasequible para la Navidad, un refinamiento futuro dentro del rango usual de 7 a 4 A.C. es posible, el cual sugiere una fecha a finales de 5 A.C. como la fecha más probable de la primera Navidad. Este margen de tiempo, junto con el 3 de abril de 33 D.C. como fecha de la Crucifixión, provee una correlación balanceada de las claves cronológicas que sobreviven en el Nuevo Testamento, así como fuentes extra bíblicas. Fechas anteriores o posteriores, en cualquier caso, tienden a restar importancia o manipular al menos una o más de las fuentes …”

Para continuar leyendo el artículo de Paul Maier en inglés, pulse aquí

Monogamia

Monday, March 31st, 2008

Esta columna digital fue originalmente escrita para su inclusión en la Enciclopedia de Civilización Cristiana (Encyclopedia of Christian Civilization, 4 vols., ed. G. Kurian (Blackwell, próxima a publicarse), junto con quince otros documentos.

La monogamia (del griego monos, “uno,” y gamos, “matrimonio”) se refiere al matrimonio con una sola pareja. La monogamia esta firmemente incluida en las enseñanzas del Antiguo Testamento acerca del plan de Dios para el matrimonio. De acuerdo con Génesis 2:24, “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne.” Esto estipula claramente una relación heterosexual y monógama como la norma para el pueblo de Dios en los períodos de ambos pactos.

Luego de la caída, le tomó solo seis generaciones a la monogamia hasta que comenzara a verse confrontada. A penas había muerto Adán, Lamec “tomó dos esposas” (Génesis 4:19). Durante el curso de la historia del Antiguo Testamento, hombres prominentes como Abraham (Génesis. 16:3), Esaú (Génesis 26:34; 28:9), Jacob (Génesis. 29:30), Gedeón (Jueces 8:30), David (2 Samuel 3:2–5; 5:13), Salomón (1 Reyes 11:3), y otros más practicaron la poligamia. Sin embargo, el Antiguo testamento nunca aprueba la poligamia.

En el Nuevo Testamento, tanto Jesús como Pablo mantienen la idea Bíblica acerca de la monogamia. Cuando se le preguntó acerca de la permisividad del divorcio, Jesús reiteró el plan original de Dios para el matrimonio como lo dice en Génesis 2:24 (Mateo 19:4-6). Pablo, igualmente, asume que el matrimonio monógamo y heterosexual es la norma, relacionándolo, incluso con la relación entre Cristo y la iglesia (Efesios 5:21–33; comparar con Colosenses 3:18–19). Pedro hizo lo mismo (1 Pedro. 3:1–7; comparar con 1 a los Corintios 9:5).

Las escrituras prohíben cualquier forma de relaciones sexuales fuera del matrimonio, llamándolo inmoralidad sexual (porneia, en Griego), sea adulterio, incesto u otras formas de relaciones sexuales ilícitas (1 Corintios. 6:9; 1 Tesalonicenses 4:3–6). Jesús incluso enseñó que el adulterio es cometido dentro del corazón de una persona (Mateo 5:32; comparar con Hebreos 13:4). En el mundo greco romano, el matrimonio era visto como monógamo y de por vida (Modestinus, Digesta 23.2.1), aunque el divorcio a menudo interrumpía el lazo marital.

Bibliografía en inglés:

Campbell, Ken M., ed. Marriage and Family in the Biblical World. Downers Grove: InterVarsity, 2003.

Hawthorne, Gerald F. “Marriage and Divorce, Adultery and Incest.” In Dictionary of Paul and His Letters (ed. Gerald F. Hawthorne, Ralph P. Martin, and Daniel G. Reid; Downers Grove: InterVarsity, 1993), 594–601.

Keener, Craig S. “Marriage, Divorce and Adultery.” In Dictionary of the Later New Testament & Its Developments (ed. Ralph P. Martin and Peter H. Davids; Downers Grove: InterVarsity, 1997), 712–17.

Köstenberger, Andreas J. God, Marriage and Family. Wheaton: Crossway, 2004.

Albert Schweitzer

Monday, March 31st, 2008

Esta columna digital fue escrita originalmente para ser incluida en la Enciclopedia de Civilización Cristiana (Encyclopedia of Christian Civilization, 4 vols., ed. G. Kurian (Blackwell, próxima a publicarse), junto con quince otros documentos.

Albert Schweitzer (1875–1965) nació el 14 de enero de 1875 en Kaysersberg en Upper Alsace, Alemania, hijo de un pastor luterano. En 1893 comenzó sus estudios en la Universidad de Estrasburgo, tomando clases de Nuevo Testamento con el muy conocido erudito alemán Heinrich Julius Holtzmann. Desde 1902 y hasta 1912, sirvió en Estrasburgo como instructor de Nuevo Testamento, como pastor de una iglesia y director del Thomasstift. Además de ser un erudito del Nuevo Testamento, Schweitzer logró además un doctorado en medicina y era un notable organista y autoridad en música de Johann Sebastián Bach. A partir de 1913, con interrupciones ocasionales, Schweitzer sirvió como doctor misionero en Lambaréné, África Occidental Ecuatorial. Durante este tiempo Schweitzer continuo su trabajo como erudito, contribuyendo, con obras como, un estudio acerca de “El misticismo de Pablo el apóstol” (The Mysticism of Paul the Apostle). Schweitzer recibió asimismo el premio Nóbel de la paz 1952, el 10 de diciembre de 1953. Murió en Lambaréné el 4 de septiembre de 1965.

Sin lugar a dudas el trabajo de erudición más influyente de Schweitzer fue su resumen de los estudios de la vida de Jesús, “La búsqueda del Jesús histórico: Un estudio crítico de sus progresos desde Reimarus hasta Wrede (The Quest of the Historical Jesus: A critical study of its progress from Reimarus to Wrede), una obra que escribió cuando no tenía aún 30 años. En este libro, escrito en un estilo vívido, Schweitzer discute y critica aproximadamente 250 obras acerca de Jesús (la mayoría de ellos alemanes) en el siglo previo (diecinueve). Al final, él concluye que escribir una vida acerca de Jesús es imposible, porque no tenemos los datos para una biografía en el sentido moderno. Aquellos que a pesar de todo, intentaron hacerlo, acabaron domesticando a Jesús, removiéndolo de su tiempo y trasponiéndolo a los suyos a fin de hacerlo inteligible a la audiencia moderna. Pero Jesús rechaza el ser domesticado, y así todas las vidas liberales modernas son aliadas ciegas, falsificaciones en lugar de exposiciones acerca de la vida de Jesús.

Por su parte, Schweitzer intentaba comprender a Jesús dentro de su propio marco de referencia judío del primer siglo, presentándolo bajo la rúbrica de lo que él llama “escatología exhaustiva” (aunque lo que él quería decir se aproxima más a lo que hoy se entiende como “apocalíptica,” es decir, la expectativa que el mundo va a llegar a su final a través de un cataclismo, fin del tiempo con la intervención de Dios). Dentro de su marco de referencia, Schweitzer comprendía la predicación de Jesús del reino de Dios como la proclamación de que en él, Jesús, el final de los tiempos había llegado y era inminente. Aunque Jesús murió, la historia no se terminó. Por implicación, Jesús fue incomprendido, mientras no fue seguido con respeto por nadie.

El trabajo de Schweitzer ha dejado una gran sombra de influencia en generaciones siguientes de eruditos alemanes y Angloamericanos. La importancia del entorno judío de Jesús en la Palestina del primer siglo es ampliamente reconocida hoy en día. A la vez, muchos estarían de acuerdo en que Schweitzer subestimó el papel de la resurrección de Jesús en engendrar un movimiento que se extendió a cada rincón del globo.

Bibliografía:

Baird, William. History of New Testament Research. Volume Two: From Jonathan Edwards to Rudolf Bultmann. Minneapolis: Fortress, 2003, pp. 229–37, 508–9.

Neill, Stephen and Tom Wright. The Interpretation of the New Testament 1861–1986. 2nd ed. Oxford/New York: Oxford University Press, 1988, pp. 205–15.

Schweitzer, Albert. The Quest of the Historical Jesus: A critical study of its progress from Reimarus to Wrede. Ed. and trans. John Bowden. Minneapolis: Fortress, 2001 [1st orig. ed. 1906; 2nd ed. 1913].

Idem. Out of my Life and Thought: An Autobiography. 2nd ed. Trans. A. B. Lemke. London: George Allen & Unwin, 1954 [1931].

Idem. The Mysticism of Paul the Apostle. Trans. W. Montgomery. New York: Henry Holt & Co., 1931 [1930].

¿Nació Jesús el 25 de diciembre? (con C. L. Quarles)

Monday, March 31st, 2008

Ya terminó la temporada navideña, pero el debate acerca de la fecha del nacimiento de Jesús nunca termina. Mientras que muchos descartan la fecha tradicional del 25 de diciembre, J. Stormer de la Universidad Cristiana de Pensacola, PCC [Pensacola Christian College] Update (Winter 1996), citado por G. E. Veith, “Evidencia que el 25 de diciembre es el día correcto” (“Evidence December 25 is the right day”), online en http://www.geneveith.com/evidence-december-25-is-the-right-day/_184/ ha argumentado recientemente a favor del 25 de diciembre como una fecha posible a la fecha del nacimiento de Jesús, basado en el curso de las labores del templo por parte del clan de Zacarías, el padres de Juan el Bautista (Lucas 1:5, 8; comparar con 1 Crónicas 24:10).

El argumento es como sigue. Los hijos de Abías ministraban en el octavo mes del calendario judío (el cual comenzaba en Nisán, en algún día entre el inicio de marzo y el inicio de abril), es decir, que entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Lucas 1:24 nos dice que después que Elisabet concibió, ella estuvo recluida por cinco meses. Luego, en el sexto mes de su embarazo vino la anunciación del ángel Gabriel a María que el Señor Jesús sería concebido en su vientre por el Espíritu Santo (Lucas 1:26–27). Al contar desde mediados de octubre y hasta mediados de noviembre, la anunciación a María y la concepción de Jesús en su vientre ocurriría entre mediados de marzo y mediados de abril. Un embarazo normal dura nueve meses y ubicaría el nacimiento de Jesús a finales de diciembre, haciendo el 25 de diciembre completamente posible. (Además, Stormer elabora su argumento en que las ovejas al nacer requieren que los pastores estén afuera en los campos de noche [ver Lucas 2:8], un argumento que es complementario y en el cual no nos involucraremos aquí como con el anterior acerca de los servicios dentro del templo, puesto que esto no es avanzar basados en las Escrituras.)

Para comenzar, estamos abiertos al tipo de argumento presentado por Stormer. Creemos que no hay nada en el Nuevo Testamento que descalifique la fecha invernal para el nacimiento de Jesús. Sin embargo, en el análisis final, encontramos el argumento de Stormer difícil de convencer por las siguientes razones. Primero, su trabajo es muy anecdótico y asume información que no ha sido documentada adecuadamente. Más importante aún, su argumento tiene serios problemas con respecto al manejo de la disponibilidad de recursos y evidencias. Argumenta que los 24 cursos de sacerdotes ministraban cada uno por un mes. Sin embargo, este documento no dice esto, y el Antiguo Testamento no indica la duración del servicio sacerdotal. Algunas claves en el Mishnah sugieren que cada curso servía por una semana, y no durante un mes, por rotación (ver, por ejemplo la nota acerca m. Taanith 2:6 en la traducción de Danby del Mishnah). Josefo y el Talmud confirman que los cursos duraban cada uno una semana (Joachim Jeremias, Jerusalem in the Time of Jesus [Jerusalén y los tiempos de Jesús; Philadelphia: Fortress, 1979], 119).

Si, entonces, el servicio sacerdotal duraba una semana a la vez y no un mes, esto causa un problema cronológico que es necesario solucionar. Es más probable, que cada curso de sacerdotes durase una semana, de sábado a sábado, dos ocasiones al año. Ya que no podemos saber si el curso que seguían en Lucas era el primer o el segundo curso anual, y los demás problemas presentados, la información acerca del servicio en el templo por parte de Zacarías en Lucas 1 es altamente inadecuada para demostrar el momento en el cual nació Jesús.

Más ajustados a la verdad están eruditos como Oscar Cullmann, Der Ursprung des Weihnachtsfestes (Zurich/Stuttgart: Zwingli, 1960), quien señala la incertidumbre acerca de la fecha del nacimiento de Jesús en los primeros tres siglos de la era cristiana y cree que la fecha tradicional fue determinada por la iglesia en algún momento durante el cuarto siglo (Cullmann especifica 325 a 354 D.C. como el rango más aproximado, p. 24). La fecha fue escogida aproximadamente en el momento que equivalía a la festividad romana del solsticio de invierno. El mensaje era que Jesús es el verdadero “sol” invicto de los cristianos (ver además la útil colección de información en Jack Finegan en inglés, Manual de Cronología Bíblica, Handbook of Biblical Chronology, rev. ed. [Peabody, MA: Hendrickson, 1998], 320–28).

Como ya se dijo, esto no quiere decir necesariamente que Jesús no pudo nacer el 25 de diciembre, sino que el argumento específico presentado por Stormer se haya incompleto. Además, a la luz del argumento presentado por Cullmann y otros, la mayor probabilidad histórica se adapta a la fecha tradicional que ha sido escogida, no precisamente basada en información histórica, sino en relación con la cultura predominante. En cualquier caso, nuestra fe cristiana no debería basarse en la Navidad (lo cual, después de todo, con todo su envoltorio, es solamente tradición humana), mucho menos en la fecha de la Navidad como el 25 de diciembre, pero el lugar de la razón para la celebración, debe ser el nacimiento de una virgen por parte del Hijo de Dios, humano y Divino, quien vino a salvar pecadores al morir una muerte expiatoria y sustitutiva en la cruz y resucitar en el tercer día (1 a los Corintios 15:3–4).

Jesus y la Política: Una elección primaria

Monday, March 31st, 2008

Como dijo recientemente Mike Huckabee durante uno de sus debates televisivos, “Jesús fue sumamente inteligente como para lanzarse de candidato a un cargo político.” ¿No es esto cierto? Uno ciertamente simpatiza con los candidatos que tienen que reinventarse a sí mismos cada pocos días para atraer a diferentes grupos de electores. De hecho, Jesús no se lanzó como candidato a cargo político alguno. Dijo que su reino no era de este mundo. No quiso decir que él era tan de otro mundo como para no adaptarse a este mundo. Al contrario, él estaba muy al tanto de las ansiedades y preocupaciones de las personas con sus necesidades existenciales. Fue muy crítico con aquellos que atesoraban riquezas mientras olvidaban las necesidades de otros o no se preparaban para su destino final. A quienes venían a él, les urgía a que vendieran sus posesiones para dar el dinero a los pobres. Así que en lugar de lanzarse para algún cargo político, Jesús estaba muy interesado en materia de economía y la redistribución económica y voluntaria.

Jesús no solo evitó lanzar su candidatura, tampoco se adhirió a ningún candidato político. Aunque sí se preocupaba por los asuntos de justicia y carácter. Descubría a los líderes de su día por su falsedad e hipocresía y les llamaba al arrepentimiento. Les exhortaba a ser honestos, generosos, temerosos de Dios, creyentes en Cristo y auténticos, les llamaba a ser consistentes con la manera en que vivían. Los falsos eran malditos como también lo eran aquellos que abandonaban la justicia y la moralidad en su vida pública o en sus creencias y prácticas personales. Jesús también estuvo por encima de los partidos políticos. Sus objetivos eran los asuntos espirituales y trascendentes de este mundo. Al final, los líderes de ambos partidos mayoritarios conspiraron y en una alianza de conveniencia política se deshicieron de él. Esto no tomó a Jesús por sorpresa. Él no esperaba menos. No confiaba en ningún partido ni institución humana, puesto que tenía una evaluación del pecado humano y la inconstancia de las multitudes que pueden ser ganadas con promesas de soluciones inmediatas a sus necesidades.

La visión propia de Jesús trascendió la mera existencia terrenal humana. Por supuesto que él no fue político. Pero le dio a la gente una visión que fue grandiosa e inspiradora y capaz de capturar su imaginación. Fue muy bueno en el trato personal de uno a uno, y podía convencer a los individuos de dejar su ocupación anterior para seguirle a él. Era capaz de conectarse con las personas y habló su propio idioma. Habló de asuntos que le preocupaban a las personas, en lugar de usar términos abstractos. Esto es lo más notable ya que él era el Hijo de Dios quien había venido a la tierra de arriba. Su identificación con la gente a quien él vino a ministrar era completa. De hecho, vino a servirles antes que reclutarles a fin de que le ayudaran a lograr sus propios objetivos y sus ambiciones egoístas.

El propósito de este breve escrito, el cual es, a lo sumo, impresionista y ciertamente incompleto, no es presentar a Jesús como el “candidato ejemplar.” Aunque, tal vez el leer estas reflexiones pueda servir como un prisma para refractar alfo de lux sobre los candidatos en la presente temporada primaria. ¿Cuál(es) candidato(s) refleja(n) su semejanza con Cristo en alguna o varias de las áreas mencionadas en su comportamiento y en su enfoque? ¿Cuál(es) candidato(s) se parecen más a los candidatos que Jesús descubría como injustos o hipócritas? No hay, ni nunca habrá un candidato perfecto. No debemos poner ninguno de los candidatos presentes ni futuros en un pedestal. Pero para aquellos que son elegibles para votar se debe hacer una selección. Pocos de nosotros nos lanzaremos alguna vez como candidatos a un cargo político. Pero mientras votamos, como cristianos, debemos usar un criterio cristiano al tomar nuestra determinación en escoger al mejor candidato. En este respecto, así como en cualquier otro aspecto de la vida cristiana, no hay mejor criterio que el carácter y los valores de Jesús.

¿Yo, persona del año? (junto con Matthew Lytle)

Monday, March 31st, 2008

¿Yo—llegar a ser la persona del año de la revista estadounidense TIME? Me ha tomado dos días asimilar esta noticia. Sí, no es broma, la revista TIME me ha nombrado a mí y a cada columnista digital, la persona del año de 2006. ¡Vaya forma de captar la ola, si ni siquiera llevo un año como columnista digital! Por supuesto que no puedo tomar todo el crédito por este honor, ya que lo comparto literalmente con millones de otros columnistas y creativos en tipologías del Internet. Junto con los columnistas, la revista TIME menciona a los proveedores de software abierto tales como el Linux que cada vez se hace más popular.

¿Y por qué está la revista TIME haciendo tanto barullo por esto? La respuesta es que, de acuerdo a TIME, los columnistas digitales y las fuentes abiertas han inaugurado una nueva era de lo individual. Lev Grossman, quien escribió el artículo en TIME, ve este uso del Internet, llamado “Web 2.0” como una “nueva herramienta para reunir las pequeñas contribuciones de millones de personas y hacerlas significativas.” Grossman proclama a la Web 2.0 “una revolución,” para la cual el mundo está listo. Grossman escribe:

“… Es una historia acerca de la comunidad y la colaboración a una escala nunca vista antes. Es acerca del compendio cósmico del conocimiento en la Wikipedia y la red popular de millones de canales YouTube y la metrópolis en línea de MySpace. Es acerca de muchos poderes de unos pocos que luchan y se ayudan unos a otros por nada y como eso no solo cambia al mundo, sino que también cambia la manera en que cambia el mundo …”

Grossman nota acertadamente algunos de los beneficios de la Web 2.0. Entre los cuales la participación comunitaria y la colaboración pueden ser buenas. Después de todo, los seres humanos son seres comunitarios por haber sido creados de tal manera. El trabajo en equipo puede ser extremadamente productivo y satisfactorio. Como lo dice el antiguo adagio, “Dos cabezas piensan mejor que una.” El esfuerzo comunitario puede ser una gran herramienta para la productividad y la innovación, pero también tiene sus desventajas, especialmente en una comunidad global integrada por personas con diferentes creencias y concepciones globales.

Grossman etiqueta la Web 2.0 como “una oportunidad para construir un nuevo tipo de comprensión internacional, no de político a político, ni de gran hombre a otro gran hombre, sino de ciudadano a ciudadano, de persona a persona.” Sin embargo, en este mundo post-moderno, parece que este “experimento social”puede estar condenado al fracaso. Sin un marco de referencia externo para la verdad y la moralidad, las comunidades individuales no serán capaces de superar sus propios horizontes. En lugar de acercar a una nueva era de comprensión y vida comunitaria, la Web 2.0 de seguro producirá múltiples comunidades en lugar de una sola.

Curiosamente, mientras el optimismo de Grossman y TIME acerca de la Web 2.0 no conoce límites, un artículo en inglés de noticias BBC es considerablemente más escéptico. De acuerdo a los analistas en Gartner, “para mediados del año 2007 el número de columnas digitales será de cerca de 100 millones.” Además, “la firma ha dicho que 200 millones de personas ya han dejado de escribir en sus columnas digitales.” Aparentemente, para mediados del año 2007, todo el que quiera tener su propia columna digital la tendrá. El artículo de la BBC apela a Technorati, el cual asegura que aproximadamente el 55% de los 57 millones de columnas digitales que monitorea están inactivas. El decaimiento de las columnas digitales no es más que eso, un decaimiento. Tal como las mascotas de piedra y el macramé, Gartner vaticina que el escribir columnas digitales pronto pasará a la historia.

¿A quién debemos creer? ¿Cambiará el arte de escribir columnas digitales el curso de la historia, o va a llegar a la cumbre y lentamente comenzar a disminuir su interés? ¿Es este interés en las columnas digitales una nueva utopía? Difícilmente. La historia, y la doctrina Bíblica de la humanidad caída, nos dice que las utopías son sueños ilusorios cuando se les deja a los humanos que los produzcan. ¿Es entonces el arte de escribir columnas digitales otro resplandor en la sartén? Nadie lo sabe con certeza. Creo recordar que los analistas predijeron que las computadoras personales estaban condenadas a fracasar, y que ciertamente no ocurrió así. Escribir columnas digitales es un fenómeno tan reciente que cualquier predicción acerca de su futuro es prematura.

Lo que se puede decir de las columnas digitales, es que al igual que la Internet, puede ser una poderosa herramienta para el bien como para el mal. Escribir columnas digitales puede no cambiar el curso de la historia en una forma grandiosa, pero para el tiempo que llevamos, parece una fuerza que se debe tener en cuenta. ¿Qué piensa usted?

Una navidad Puritana

Monday, March 31st, 2008

¿Está alguno de ustedes listo para celebrar una “Navidad Puritana”? Tengan cuidado, y tal vez ya algunos de ustedes adivinaron esto, la Navidad Puritana como tal, no existe. Es cierto, tal como lo dice The Globe and Mail notes en su edición del 13 de diciembre de 2006 en la página de Facts & Arguments, en la Inglaterra de los siglos dieciséis y diecisiete, los pobres acostumbraban ir a casa del más rico del pueblo donde se daba comida y bebidas fuertes, produciendo una celebración alegre y a veces con algo de chispa (al citar un artículo del año 2004 por Jeff Guinn en el diario en inglés The Fort-Worth Star-Telegram).

Los puritanos, sin embargo, se transaron en eliminar la Navidad. Cuando tomaron el control del parlamento escocés en la década de 1580, establecieron que la Navidad no existía más. Como se puede imaginar, esto no acabó completamente con el problema. Sin embargo, el sentimiento en contra de la Navidad en Inglaterra ganó apoyo, produciendo proponentes tales como Blue Richard Culmer, un antiguo ministro quien quebraba las ventanas de cristal de las iglesias que celebrasen la Navidad, y Praise-God Barebones (algo así como Gloria a Dios en puro huesos), un predicador de las calles cuyo mensaje era “Celebrar la Navidad era comparable a blasfemar.”

En 1642, un artículo decía que “el parlamento inglés dominado por los Puritanos les pidió a los ciudadanos no celebrar de manera alguna la Navidad, a no ser por oración respetuosa en privado.”Sin embargo, no todos estaban preparados para sujetarse a esta ordenanza. En 1645, el Parlamento dio un paso más, declarando que solo los domingos eran días santos. A no ser que Navidad cayera en domingo, la gente debería ir a trabajar. Consecuentemente, irrumpieron “turbas navideñas” en las calles de Londres, cuando algunos aprendices entonaban villancicos y pateaban pelotas de fútbol. Las turbas fueron dispersadas.

En 1647, los Puritanos amenazaron con la cárcel a cualquiera que celebrara la Navidad, pero cambiaron de parecer cuando esto causó grandes protestas en Canterbury y en otros lugares. Las leyes anti-navideñas permanecieron en efecto hasta 1660 cuando se restauró la monarquía, aunque le tomó unos 300 años a la Navidad llegar a ser un feriado nacional en Escocia, lo que ocurrió en 1958.

Un capítulo digno de estar en un libro que aún no se ha escrito (¿Algún interesado?), acerca de Las guerras navideñas o La Batalla por la Navidad (aunque estoy al tanto de la existencia de volúmenes similares). ¿Estaba el celo puritano mal encaminado?

De cualquier manera, a medida que avanzamos de nuevo en nuestro país en 2006, muchos cristianos conservadores se han levantado para abogar porque la Navidad es una señal cristiana esencial y un bastión en una cultura crecientemente secular. Se nos dice que debemos “poner a Jesús de nuevo en la Navidad.” ¿Es esta una causa por la que realmente vale la pena pelear? ¿Y como pueden los cristianos en una época erradicar la legalidad de la Navidad mientras que en la otra exaltar la causa de celebrar esta fiesta?

Podría sacar a relucir mis propios puntos de vista con más detalle, pero tal vez es mejor preguntarle a usted lo que piensa. Deberíamos ubicarnos del lado de los puritanos o con los Cristianos de hoy en día que favorecen a la Navidad como fiesta cristiana?

La Navidad según San Juan

Monday, March 31st, 2008

NOTA: El siguiente es un sermón predicado por el Dr. Köstenberger en la Iglesia Bautista Cristo, Christ Baptist Church, en Raleigh, en el estado norteamericano de Carolina del Norte.

“Cuando pensamos en la Navidad y la Biblia, es natural que pensemos en la historia escrita por Mateo acerca del nacimiento virginal y la visita de los magos del oriente o la que escribió Lucas acerca del anuncio por Gabriel en su visita a María y el nacimiento de Jesús en Belén. Recordamos el decreto emitido por César Augusto, de José y de María subiendo de Nazaret a Belén, síy de María dando a luz en un pesebre. Pensamos en pastores en el campo, de las huestes celestiales anunciando paz en la tierra a aquellos de buena voluntad y a los pastores hallando al bebé en el pesebre. De esto es lo que trata la Navidad, ¿Está bien? Bueno, sí, de esto es lo que trata la Navidad.

Y aún hay más. El nacimiento de Jesús en un establo ese día fue solo la culminación de una larga historia que alcanzó la cúspide en ese evento notable. Como escribe Pablo en el libro de Gálatas, “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos” (Gálatas 4:4–5; ver también Hebreos. 1:1–3). ¿Qué quiere decir Pablo cuando dice que Jesús nació cuando “vino el cumplimiento del tiempo”? Él quiere decir que todas las preparaciones divinas para el nacimiento del Salvador habían sido completadas. Todas las profecías con respecto a la venida del Mesías habían sido alcanzadas. Todas las lecciones habían sido enseñadas por Dios a Israel. Todos los simbolismos anticipando y señalando hacia Cristo ya habían sido instituidos. Ahora faltaba una sola cosa por hacer: Que Dios enviara a su Hijo.

Juan habla de esto en el capítulo 3, versículo 16 de su evangelio: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en él cree, no se pierda más tenga vida eterna.”¿Quién es este Hijo Unigénito? Como lo aclara el prólogo de Juan, este Hijo preexistió con Dios en la eternidad pasada, incluso antes de la creación. Ya Él estaba con Dios en el principio (un eco de Génesis 1:1, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”). No solo estaba Él con Dios, sino que también Él, el Verbo pre-encarnado, era Dios. Además, Él fue aquél por medio del cual el mundo fue hecho. Él fue el Creador antes de llegar a ser el Salvador del mundo. Y entonces, lo más maravilloso de todo, Él, el Verbo, quien estaba en el principio con Dios, se hizo carne y vivió entre nosotros.

Quiero que, en lo que queda de tiempo, permanezcamos en la increíble descripción de Jesús en el prólogo de Juan y pausar para reflexionar en las increíbles profundidades de la revelación de quien es Jesús. Quiero que reflexionemos en lo que ustedes puedan llamar “La Navidad según San Juan,” una Navidad que no está enfocada en la parafernalia que hay alrededor del nacimiento de Jesús tales como el pesebre y los pastores, tan importantes como lo puedan ser para describir las humildes circunstancias en las cuales Jesús nació. La Navidad según San Juan, si se me permite, su perspectiva cuando Jesús toma forma humana, no intenta tanto traer a Jesús a la tierra para que podamos entenderle y simpatizar con Él (¿Y quién no puede simpatizar con un lindo bebé?). No, en lugar de enfocarnos con traer a Jesús a la tierra, Juan quiere llevarnos arriba al cielo, a un tiempo donde no había creación, ni humanidad, ni siquiera ángeles, un tiempo cuando Jesús, el Verbo, coexistía con Dios en perfecto amor y en unidad de propósito.

Leamos, pues, en Juan 1:1–18, la apertura del evangelio según Juan, y tratemos de encontrar respuesta a las siguientes preguntas: (1) ¿Quién es el Verbo que se hizo carne? (2) ¿Por qué vino ese Verbo al mundo? Y (3) ¿Cómo es la Navidad según Juan, y como puede el hecho de comprender el mensaje de Juan transformar la manera en que celebramos la Navidad?

Primero, ¿Quién es el Verbo que se hizo carne? Leamos Juan 1:1–5:

“1 En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. 2 Este estaba en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron.” En los versículos 6 al 8, se nos dice que Juan el Bautista dio testimonio de Jesús, así que leamos los versículos 9 al 11. Como mencioné, Juan usa un estilo diferente para informar que los otros evangelistas. Lucas le lleva al establo, y te hace sentir que estabas allí con José y María y los ángeles y los pastores. Juan trata de darte un punto de vista algo más elevado y nos lleva en un viaje en la cápsula del tiempo, de ser posible, al comienzo del tiempo.

En ese principio, dice él, era el Verbo. ¿Qué (o quién) es el Verbo? El Verbo es la autoexpresión de Dios; el Verbo es quien Dios es. Así que lo que nos dice es que Jesús, cuando fue hecho carne, conocía a Dios tan íntima y personalmente como nadie jamás ha conocido a Dios, Es por eso que él pudo, como dice en el versículo 18, “explicar”a Dios, o, mejor aún, “darle a conocer”: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.”

Continuamos en el v. 1, el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Jesús se mantuvo en una relación muy cercana a Dios, a fin de explicarlo, aún así era Dios en su propio derecho. De manera que Dios el Padre es Dios y Jesús, el Hijo es Dios también, y los dos se mantienen en una relación muy cercana el uno con el otro. Aún cuando Jesús era un bebé en el establo, estaba en el “regazo del Padre,” como ustedes podrían traducir el capítulo 1 versículo 18. Él estaba seguro en el cuidado, amor y protección de Dios Padre, no importando lo frágil y vulnerable que fuera en su humanidad. Dios le envió en el cumplimiento del tiempo, y todo lo que rodeaba las circunstancias de la venida de Jesús estaba bajo el perfecto control de Dios.

No solo estaba Jesús con Dios, y era asimismo Dios, sino que estaba activo en la creación de Dios. Como dice Pablo, “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra … todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16). O como escribe Juan en el versículo tres, “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Aquí hay dos importantes implicaciones que fluyen de la actividad de Jesús en la creación.

Para comenzar, el mensaje de Juan es tal que, cuando Dios envía a su Hijo, esta no fue la primera vez en la historia humana en que el Hijo servía como agente de Dios. No, antes que Jesús llegara a ser el Salvador de la humanidad, ya él había sido el Creador.

Además, el hecho que el mundo fuese hecho a través de Jesús hace aún más increíble que el mundo haya rechazado a Jesús cuando vino a la tierra. No solo que lo rechazó, ¡Puesto que fue el mismo mundo que Jesús hizo el que rechazó a su Creador! Este es el mensaje de Juan en los versículos 10 al 11: “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho, pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino y los suyos no le recibieron.” Él, el Creador no solo creo la luz y la separó de las tinieblas; él mismo era la luz que vino al mundo. Y él, el Creador, no creo meramente creo la vida y llegó a ser un dador de vida; él mismo era la vida que vino al mundo. Como lo dice Juen en los versículos 4 al 5, “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no permanecieron contra ella.”

Ahora cuando Juan se refiere a la Luz, creo que él no está pensando en la creación, puede estar, además, pensando en Jesús como el Mesías. Hay varios pasajes importantes del Antiguo Testamento donde se le llama al Mesías la luz. Ya en Números 24:17 podemos leer en la famosa oración de Balaam, “Lo veré, más no ahora; lo miraré, mas no de cerca; saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de Israel, y herirá las sienes de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set.” Y varios siglos después, el profeta Isaías escribió, “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos” (Isaías 9:2); y de nuevo, “… y te pondré por pacto al pueblo, por luz a las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas” (Isaías 42:6-7). Malaquías 4:2 dice, “Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia, y en sus alas traerá salvación …” después que el mensajero de Dios, el nuevo Elías, haya venido (Malaquías 3:1 y 4:2).

Finalmente, cuando Juan dice en el versículo 5 que la luz brilla en las tinieblas, pero las tinieblas no prevalecieron contra ella, vemos claves de la batalla cósmica en la cual Satanás intentó vencer a Jesús pero no pudo, sino que más bien, Jesús le venció (sé que algunas traducciones en inglés dicen “no comprendieron” en lugar de “no prevalecieron” lo cual es más parecido al original.

Entonces, ¿quién era este bebé que nació en Navidad? De acuerdo a Juan, era Dios, el creador, la luz y la vida. Era el Hijo eterno de Dios quien era Luz en sí mismo y quien, al igual que Dios, vivía en luz inaproximable en la eternidad pasada. Es éste Verbo que, en Jesús, ha llegado ha ser carne y vivió entre nosotros.

Segundo, ¿Por qué vino el Verbo al mundo? Encontramos la respuesta en los versículos 12 y 13. Es interesante que Juan estructura cuidadosamente lo que es realmente un poema en el original para formar un cruce, es decir, que estructuró los versículos 1 al 18 en forma de círculos concéntricos. En los versículos 1 al 5, habla acerca del Verbo en la Creación (A); en los versículos 6 al 8, presenta al testimonio de Juan el Bautista (B); en el centro del cruce, en los versículos 9 al 14, habla de la encarnación del Verbo y del privilegio de llegar a ser hijos de Dios (C); en el versículo 15, regresa a Juan el Bautista (B’); y en los versículos 16 al 18, habla de la revelación final traída por Jesucristo (C’). De manera que en elmismo centro del prólogo Juan está enseñando acerca de la encarnación y acerca del propósito principal.

¿Por qué vino Jesús a este mundo? Mucha gente en nuestra cultura y por todo el mundo no comprenden la razón del nacimiento de Jesús. No logran sobrepasar a los enredos de la Navidad, los regalos, el árbol, San Nicolás, los dulces, los pastores, los pesebres, María, José, y el bebé Jesús. De la misma manera, mucha gente no logra entender la razón por la que murió en la cruz. La razón para esta falta de verdadera comprensión, creo yo, es que requiere ojos de fe, y el Espíritu Santo, para comprender el propósito espiritual de la venida de Jesús, el verdadero significado por la cual celebramos la Navidad.

¿Por qué se volvió el Verbo cuerpo? De acuerdo a Juan, la razón es que “… a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (versículos 12 al 13). ¡Hijos de Dios! ¿Es que acaso no somos todos Hijos de Dios por la sencilla virtud de haber sido creados por Dios? De acuerdo con Juan: No es así. De acuerdo a Juan, nos hacemos hijos de Dios solo al nacer espiritualmente, al nacer, “no por descendencia humana ni por una decisión de la voluntad del esposo, sino nacidos de Dios.” Así que cuando vemos al bebé en el pesebre, deberíamos pensar en el nacimiento espiritual que Jesús, Dios en su auténtico derecho, hizo posible al hacerse humano y morir en nuestro lugar.

Nicodemo, el maestro de Israel, no lograba comprender la necesidad de este nuevo nacimiento espiritual, cuando Jesús le dijo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” (Juan 3:3). Él pensaba que Jesús estaba hablando de un segundo nacimiento físico. Pero Jesús le explicó que el nacimiento del cual él estaba hablando era el nacimiento “del agua y del Espíritu,” esto es, un nacimiento caracterizado por la renovación espiritual y la transformación. Ese nacimiento que Jesús explicó, es como el viento, ¿Cómo sabes que hay viento? ¿Al verlo con tus ojos? No; sino al ver sus efectos. Cuando vemos las hojas que el viento sopla, entendemos que el viento sopla, creemos que vemos el viento, pero lo que en realidad vemos es el efecto del viento.

Si es muy difícil para usted y para mí comprender, no sigamos intentándolo y por el contrario comencemos a recibir lo que Dios tiene para nosotros. Cuando yo era un estudiante en Viena, Austria, y por la gracia de Dios tuve un despertamiento espiritual cuando tenía alrededor de 22 años, al comienzo hice un gran esfuerzo por comprender asuntos tales como un Dios soberano podía permitir que Jesús muriera en la cruz. O, cómo podría él permitir que ciertas cosas ocurrieran en mi vida, tales como el divorcio de mis padres cuando terminé la escuela secundaria. ¿Cómo puede Dios ser soberano y permitir que tales cosas desagradables pasen? No importaba cuanto mis amigos cristianos intentaran explicármelo, yo no lo podía comprender. (También se me hacía difícil perdonar a mi padre). En mi desesperación final, clamé a Dios, como Pedro clamó cuando comenzaba a hundirse en el agua, “¡Señor, sálvame!” Por su gracia, logré comprender que era pecador y que necesitaba un salvador. Al final, todo lo demás no es de mayor importancia. No aguarde hasta comprender la cruz, o cualquier otra verdad espiritual, para poder su esperanza en Jesús. Si usted comprende que es pecador, y sabe que necesita un Salvador, haga lo que Juan dice en Juan 1:12: recíbale, crea en él, y así usted también será hijo de Dios.

Tercero, ¿Qué es la Navidad de acuerdo con Juan, y como podemos lograr que al comprender el mensaje de Juan la forma en que celebramos la Navidad sea transformada? [Leer Juan 1:14–18.] Como ya hemos visto, para Juan, la Navidad, es decir, la venida de Jesús a este mundo en forma de bebé, es la encarnación de la Palabra de Dios. De esto es lo que nos habla Juan 1:14 y en los versículos 14 al 16 vemos dos aspectos importantes en que la encarnación nos involucra a nosotros. En estos versículos encontramos verbos que se conjugan con “nosotros.”

En el versículo 14, Juan dice, “Y aquel Verbo fuer hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Cuando vemos al bebé acostado en el pesebre, cuando vemos la vida y el ministerio de Jesús y cuando vemos a Jesús muriendo en la cruz por nuestros pecados, debemos ver la gloria de Dios. Debemos comprender que lo que Dios hizo en y a través de Jesús es algo maravilloso, algo que debe darnos una oportunidad de maravillarnos, alabarle y adorarle. ¿Percibe usted y percibo yo la gloria de Dios en Jesús? ¿Hemos dejado algo de tiempo en nuestros atareados horarios para asombrarnos ante la maravillas y la gloria de Dios en el Señor Jesucristo? Juan quiere llamarnos de nuevo hacia esta actitud de alabanza y adoración. Él desea que nos estemos quietos y sepamos que Dios ha enviado a su hijo unigénito al mundo. Quiere elevarnos por encima de las preocupaciones externas que envuelven la Navidad, para que podamos contemplar la maravilla de un Dios que se preocupa lo suficiente por el mundo y su gente como para enviar a su Hijo a morir, sabiendo que el mundo lo va a rechazar, sabiendo que la gloria vendrá a él solo después de haber pasado por el rechazo, el sufrimiento y el quebrantamiento.

No solo dice Juan en el versículo 14 que “hemos visto su gloria,” en el verculo 16 dice que “Pues de su plenitud todos hemos recibido y gracia sobre gracia.” Primero le hemos recibido a él (v. 12), y luego nosotros hemos recibido de su plenitud una abundancia de bendiciones. Quienes somos cristianos no solo hemos visto la gloria de Dios, sino que hemos recibido una abundancia de gracia de su plenitud. Como dice Jesús en Juan 10:10: “He venido para que tengan vida y vida en abundancia.” ¿Por qué nuestras experiencias son tan pobres en algunas ocasiones? ¿Por qué no comprendemos la plenitud de todo lo que Dios tiene guardado para nosotros en Cristo? Es porque no alcanzamos a comprender quien es realmente Jesús en relación con Dios y con nosotros mismos. La esencia de la vida Cristiana no es adoptar un compendio de creencias. La esencia de la vida Cristiana no es siquiera hacer el papel que creemos deba representar un creyente maduro. Jesús llamó a esta representación de papeles hipocresía. No, la esencia de la vida cristiana es una relación personal con Dios a través de Jesucristo, un amor agradecido y receptivo y una relación de confianza entre nosotros y otra persona, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

¿Amamos genuinamente usted y yo a Jesús hoy? ¿Realmente confiamos en él? ¿O amamos más las cosas y a la gente? ¿Confiamos en él o si se supiera la verdad, confiaríamos en las cosas de este mundo y en otra gente, o en nuestras propias habilidades o planes humanos? En Jesucristo, Dios quiere restaurarnos a vivir en ese constante sentido de dependencia de Dios que caracterizó a Adán y a Eva antes que cayeran en pecado. Ellos eran sus criaturas, y él les había dado a su alrededor para que lo disfrutasen y cultivasen. Lo maravilloso de todo esto es que, de acuerdo a Juan, no necesitamos esperar del cielo hasta que esto se haga realidad. Jesús vino a darnos vida abundante ahora en este momento, y ya hemos recibido la plenitud de la gracia de Dios en Jesucristo.

¿Cuál es la “gracia y la verdad” de la cual habla Juan en los versículos 14, 15 y 17? Los más serios estudiantes de la Biblia creen que la expresión “gracia y verdad” en Juan 1:14 está fundamentada en la expresión “misericordia y verdad” (en Exodo 34:6) del Antiguo Testamento. La fuente de la gracia que hemos recibido en Cristo, entonces, es la misericordia de Dios y la fuente de la verdad que Jesús es y vino a traer y es además la verdad que conserva el pacto. De ser así, cuando Dios envió a su hijo en el cumplimiento del tiempo es una expresión de su fidelidad a su pueblo, y cuando miramos a Jesús, debería movernos a sentir agradecimiento por la fidelidad de Dios, a pesar de nuestros pecados, en buscarnos, venir a nosotros, rescatarnos de la maldición y del poder del pecado.

Así que cuando Juan nos dice en los versículos 14 al 18 que en Jesús hemos visto la gloria de Dios, hemos recibido su plenitud, tanto la gracia y la verdad. Así como le decimos a nuestros hijos, la Navidad no se trata acerca de dar regalos, cosas materiales que colocamos debajo del árbol. La Navidad es acerca de las bendiciones espirituales que recibimos a través de Cristo al hacernos sus hijos. Ese es el más precioso de todos los regalos. Esta Navidad, reforcemos de nuevo la maravilla de lo que significa ser hijos de Dios, y digamos con Pablo, “Gracias a Dios por su don inefable”, quien no es otro que el Señor Jesucristo, el Salvador del mundo, el Verbo que existía con Dios en la eternidad pasada y quien tomó cuerpo humano y vivió entre nosotros. Como escribe Mateo, citando al profeta Isaías, “Una virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre ‘Emanuel’ (que significa: ‘Dios con nosotros’).”

Desde las primeras lineas: Ronda por ETS/IBR/SBL

Monday, March 31st, 2008

Desde el 14 al 20 de noviembre del año 2006, asistí a las reuniones anuales de la Sociedad Evangélica de Teología (ETS), por sus siglas en inglés Evangelical Theological Society, del Instituto de Investigación Bíblica (IBR) Institute of Biblical Research, y de la Sociedad de Literatura Bíblica en Washington D.C. (SBL) Society of Biblical Literature. He participado en estos eventos durante los últimos 15 a 20 años, y cada año presta una excelente oportunidad para mantenerse al tanto en los desarrollos en el campo, renovar amistades y hacer nuevos conocidos. En lo que sigue, permítanme dar un breve reporte desde “la primera línea” como

En la conferencia de ETS, asistí a una sesión dedicada al libro de Bob Yarbrough, The Salvation-Historical Fallacy? (¿La falacia de la Salvación Histórica?) moderada por Scott Hafemann (Gordon-Conwell), con una presentación de la apertura por Yarbrough y respuestas por Frank Thielman (Beeson Divinity School). Yarbrough acertadamente notaba las fallas potenciales del punto de vista Salvacionista histórico, a medida que se mantenía intentando demostrar el uso judiciario en erudición contemporánea. En sus respuestas, Martens resaltó varios aspectos y Thielman apoyó continuamente a Yarbrough. Una interesante discusión involucró a la mayoría de los que asistieron a esta conferencia y que llenaron la pequeña sala de conferencias (cerca de setenta y cinco personas en este pequeño salón).

Otros tópicos y discusiones interesantes se relacionaron con la presentación de Harold Hoehner (Dallas Theological Seminary) y las mujeres pastoras y en la Trinidad y la eterna subordinación del Hijo. En el anterior, Hoehner hizo su presentación para el don de “pastor-instructor” el cual se da tanto para hombres como para mujeres. En un tema posterior, Bruce Ware (del Southern Seminary) fue confrontado con Kevin Giles (de Australia), quien aseguro que Ware citó a Agustín fuera de contexto. Ware demostró (exitosamente en mi opinión) que fue Giles quien citó a Agustín (y Ware) fuera de contexto por omitir una porción de la fuente citada (ver el artículo en inglés acerca del intercambio entre Ware y Giles en el sitio Web de la CBMW; ver también el artículo en inglés acerca de la elección de Ware como presidente de BPNews).

También asistí a las sesiones acerca de las interpretaciones de los Evangelios Sinópticos (por varios miembros de la Facultad del Seminario Teológico de Dallas) y acerca del libro en inglés Lord Jesus Christ de Larry Hurtado. En la sesión acerca de los Evangelios, uno de los miembros de la facultad del Seminario Teológico de Dallas demostró sorpresivamente que Mateo pudo haber transpuesto un evento posterior a la resurrección al período previo a la resurrección del ministerio de Jesús (al seguir una sugerencia de Davies y Allison en su comentario ICC sobre Mateo).

En el período de preguntas y respuestas que siguió a la presentación, el presentador parecía retroceder un poco al decir que no estaba necesariamente de acuerdo con esto, pero que tampoco tenía problema alguno con esto, pero muchos en la audiencia se quedaron pensando como esto y algunas otras tesis presentadas en el documento se presentan cómodamente dentro del contexto de la ETS o del Seminario Teológico de Dallas. En la sesión dedicada al trabajo de Hurtado, Hurtado defendió magistralmente su trabajo en contra de críticas hechas por otros miembros del panel, que incluía a Richard Burridge, Scott McKnight, y otros. Esto no quiere decir necesariamente que Hurtado tenga razón en absolutamente todo lo que dice en su libro, sino que si alguien lo va a criticar, es mejor que complete su tarea, porque Hurtado es altamente articulado y ha hecho una investigación exhaustiva en este tema, lo que le ha ocupado décadas.

El banquete de la ETS del jueves por la noche fue seguido por la conferencia presidencial del presidente de la ETS, Edwin Yamauchi. Como de costumbre, la conferencia será publicada en la edición de marzo de 2007 del Journal of the Evangelical Theological Society. En la sesión de negocios del viernes, Bruce Ware del Southern Seminary (Seminario Sureño en Louisville, el estado norteamericano de Kentucky) fue elegido por unanimidad Vicepresidente de la sociedad, lo cual lo pone a él en línea para la presidencia en 2009. El doctor Ware ha sido un decidido oponente del Teísmo Abierto y ha servido como presidente del Concilio de Masculinidad y Femineidad (Council of Biblical Manhood and Womanhood, CBMW, por sus siglas en inglés). También asistí a una conferencia motivadora y nutritiva espiritualmente por John Piper acerca de William Tyndale, en la cual Piper retó a su audiencia a no ser Erasmiana sino Tyndaliana; a no minimizar la doctrina, especialmente el pecado, el infierno y la gracia; y a estar dispuestos a pagar el precio de ser seguidores de Cristo y de la cruz y de sufrir. Finalmente, debo mencionar una crítica muy interesante (y efectivamente convincente) por parte de Paul Eddy acerca del libro de James Dunn, Remembering Jesus (Recordando a Jesús).

En la sesión de IBR de este año, el viernes por la noche, Klyne Snodgrass (de North Park) presentó un documento acerca de investigación sobre las parábolas. Snodgrass inició de un trabajo del erudito alemán Adolf Jülicher y propuso una nueva forma de clasificar las parábolas de Jesús en los Evangelios. El trabajo de Snodgrass parecía interesante y sugerente al menos para algunos en la audiencia hasta que Craig Blomberg se levantó como el oponente formal y proveyó una crítica del documento de Snodgrass. Blomberg mismo ha argumentado en varias publicaciones que las parábolas tienen tipológicamente una estructura tripartita, lo que en muchas ocasiones se reduce a una estructura bipartita o hasta singular. Desafortunadamente, la persona que debió abrir con un devocional se quedó varado en el tráfico y la reunión debió proceder sin éste.

La mañana siguiente (sábado) Robert Stein dio una presentación del final del Evangelio según San Marcos en la cual argumentó que (a) la “terminación breve” de Marcos no es el final original de Marcos ni que (b) ninguno de los finales “más largos” disponibles sea tampoco el original, concluyendo que (c) el final original se perdió. El oponente formal Craig Evans se levantó para decir que estaba de acuerdo con todo lo que Stein había dicho y añadió que esto nos deja con la conclusión de Mateo como la más cercana a la conclusión perdida de Marcos. El contraste entre la aguda diferencia entre la noche del viernes y la unanimidad del sábado por la mañana no podía haber sido más pronunciada.

Debido al ensayo vestido y concierto de orquesta de mi hija a principios de la semana siguiente, debí abandonar la conferencia de la Sociedad de Literatura Bíblica antes de tiempo, pero logré asistir a una breve conferencia acerca de Juan, Jesús y el Grupo Histórico (de nuevo, en una sala en la que todos de pie debido a lo inadecuado de su ubicación). Ben Witherington demostró que Lázaro era el discípulo amado del evangelio de Juan a la luz de la designación de Lázaro como “el que amaba” por Jesús en Juan 11. Además, se presentaron documentos por Craig Evans, Derek Tovey, Sean Freyne, y Richard Bauckham. Bauckham tiene un libro nuevo, en inglés, interesante y llamado Jesus and the Eyewitnesses (Eerdmans) (Jesús y los testigos oculares).

Desde mi punto de vista, Witherington se apresuró demasiado para descartar como dividida la evidencia para la autoría apostólica de Juan. Hay muy poca evidencia que Lázaro sea el autor del evangelio según Juan aparte de la similitud superficial que Witherington exagera. Lázaro no era uno de los doce; nunca se le ve haciendo pareja con Pedro en ningún sitio de la tradición Neo Testamentaria como el Discípulo Amado. Esto ocurre en el Evangelio de Juan y en algunas otras ocasiones (ver la monografía por Kevin Quast en inglés, Peter and the Beloved Disciple); y otras. Para mí, esto parece más un ejemplo de un intento de narrativa que acabó en nada.

Esta es una ronda parcial de las conferencias recientes. Espero que usted la encuentre informativa y útil. Favor de dejarme saber si puedo proveer cualquier información adicional en alguno de estos temas o contactar con los presentadores directamente.

NOTA: Para obtener un resumen de erudición reciente, vea mi conferencia en inglés “Of Professors and Madmen: Currents in Contemporary New Testament Scholarship” publicada en Faith & Mission.