Archive for the 'Cultura' Category



La inscripción presunta de María Magdalena

Thursday, April 22nd, 2010

En mi blog reciente de “La conclusión de la tumba de Jesús,” levanté una última pregunta: a la luz del hecho que “Miramenou” está en el caso genitivo y, “Mara” era una abreviatura común para “Marta,” ¿es posible que el nombre de la mujer fue, “Marta [hija de] Miriamene [María]”?

Planté esta pregunta a Richard Bauckham, profesor de estudios del Nuevo Testamento en la Universidad St. Andrews y autor del libro reciente Jesus and the Eyewitnesses (Jesús y los testigos oculares).  La respuesta de Bauckham: “Parecería raro que el nombre en caso genitivo viniera primero, mientras es normal para un nombre grabado en un osario estar en el caso genitivo indicando que el osario pertenece a esa persona.” 

Bauckham agregó, “Pero ver lo adjunto por Stephen Pfann, lo cual encuentro interesante y lo cual ofrece una solución mejor a toda la cuestión de esa inscripción particular.” 

Resulta que fui equivocado en mi sugerencia, pero acertado en mi presentimiento: la traducción de la inscripción del osario por el equipo de la Discovery Channel no puede ser sostenida al examinarla más rigurosamente.  Como Pfann muestra convincentemente, en vez de MARIAM(E)NEMARA (o MARIAMENOUMARA), “María conocida como la señora,” la inscripción se lea, MARIAMEKAIMARA, o, “María y Mar[t]a.”  Como documenta Pfann, la primera persona enterrada fue una MARIAME (María), y luego un segundo escriba agregó, “y Mar[t]a” cuando fueran añadido al osario los huesos de una persona por ese nombre.

¿Qué hace esto a la aseveración de Simcha Jacobovici en el documental de la Discovery Channel que aquí tenemos el osario de María Magdalena, la esposa de Jesús?  Quizás recuerdas que esto fuera discutido a base de una referencia presumida a María Magdalena en los Hechos de Felipe por el nombre, “Miriamne.”

A la luz de la nueva lectura propuesta por Pfann, lo cual seguramente es correcta, la teoría de Simcha evapora en el aire de lo cual salió la teoría en primer lugar (vea mi publicación original), porque resulta que, ni hay una “n” en el nombre MIRIAME.  Como nos muestra Pfann, esto hubiera haber sido una “N” escrita al revés, por lo cual no hay apoyo.

Por lo tanto, el paralelo presumido con los Hechos de Felipe estableciendo la identidad de MIRIAME como María Magdalena queda en el camino.  También queda en el camino la evidencia de ADN, ya que ahora sabemos que por lo menos hay dos personas enterradas en ese osario, una mujer llamada María y otra mujer llamada Marta.  ¿Cómo podemos saber a cuáles de las dos pertenecían los huesos que fueron sometidos a las pruebas de ADN?  Los resultados no comprueban nada en absoluto.

Para resumir, este último descubrimiento suena la sentencia de muerte a la teoría de Simcha que la tumba familiar de Jesús contiene los restos de Jesús, de su esposa María Magdalena, y de su hijo Judas.  También lanza dudas serias de la competencia de los creadores de “el documental de la tumba de Jesús” y sus consejeros.  En vez de ejercer cuidado en la lectura de la inscripción del osario en cuestión, saltaron a conclusiones y leyeron la inscripción de una manera equivocada.  Este es aún más perjudicial porque por su propia admisión, esto fue el elemento central del argumento que la tumba en cuestión contuvo los huesos de Jesús y de su familia.  Con esto, podemos cerrar al argumento una vez por todas.

EL APRIETO DE GUSHEE

Thursday, April 22nd, 2010

En un artículo reciente de op-ed (opinión editorial) en USA Today, David Gushee, profesor de ética cristiana en la Universidad Mercer, escriba sobre lo que él llama el “aprieto Palin.”  ¿Cuál es este predicamento?  Como descubren los lectores de la pieza de Gushee, en realidad el aprieto no es de Palin, sino un dilema que está enfrentado los cristianos evangélicos conservadores: ¿debían apoyar el nombramiento de una mujer a una posición prominente de liderazgo cuyos valores comparten en gran medida? o, ¿debían rechazar su candidatura porque tradicionalmente se han opuesto a las mujeres en posiciones altas?  En este dilema Gushee encuentra una ironía deliciosa, una ironía que él usa un artículo completo para aprovechar al máximo, haciendo una serie de preguntas investigadores a los cristianos evangélicos conservadores.

             Identificándose a sí mismo como un “cristiano evangélico moderado,” Gushee, quien mudó de la Universidad Union a Mercer hace poco, no pierde tiempo en identificar su adversario principal: el grupo conservador CBMW, el Council of Biblical Manhood and Womanhood (el Consejo de masculinidad y femineidad bíblica) quien propaguen en su declaración de Danver una vista “complementaria” de los papeles del género (también menciona que la “Convención de los bautistas del sur” tiene la prohibición de mujeres en servicio como pastoras).  Este enfoque “complementario” encuentra en las Escrituras la enseñanza que los hombres, como padres y esposos, deben ser la cabeza de su hogar, mientras que las esposas son llamadas a someterse a su liderazgo.  Los complementarios también creen que el papel del pastor o del anciano en las Escrituras está reservado para los hombres, basado en la enseñanza de pasajes como 1 Timoteo 2:11–13, que basa tal idea en el orden creado divinamente. 

            Gushee reconoce que 1 Timoteo 2 “aparece prohibir a las mujeres enseñar o tener autoridad sobre los hombres en la iglesia” y que Efesios 5:22–33 “llama a las mujeres ser sujetas a sus esposos,” pero él rechaza esto como “una visión teológica arcaica que daña a millones de mujeres cristianas piadosas y restringe el pleno ejercicio de sus habilidades.”  Él desafía a los conservadores teológicos quienes apoyen a Sarah Palin a reconocer que ellos hayan llegado a ser “plenos igualitarios” en la esfera política, y también señala que, si elegida vice–presidenta, y si John McCain muriera en oficina, Palin “estaría en una posición de autoridad sobre cada hombre en los Estados Unidos como presidenta.”  También él pregunta si, dado que Todd Palin, esposo de Sarah, es la cabeza de su casa, esto significa que la Gobernadora Palin, una vez vice–presidenta o presidenta, tendría que someter a su esposo al ejercitar sus cargos políticos. 

            Es cierto que estas son preguntas astutas, preguntas que, al parecer de Gushee, sean casi irrefutables y a las cuales los cristianos evangélicos conservadores no sean capaces de responder.  Mi propósito en esta breve respuesta no es dirigirme a las preguntas que presenta Gushee (aunque no creo que sean tan irrefutables que Gushee parece creer).  Por cierto, el nombramiento de Palin presenta todo tipo de temas interesantes que requieren más discusión.  Mi preocupación aquí es más bien con el foro que escoge Gushee para su asalto frontal contra sus compañeros cristianos evangélicos (aunque menos “moderados” que él).  He aquí mi pregunta: ¿es apropiado que Gushee busque burlarse de, o por lo menos avergonzarse a, sus hermanos y hermanas en Cristo por sus creencias “arcaicas” en las páginas de un periódico nacional? o ¿es esto el equivalente de creyentes trayendo demandas en contra de otros creyentes en un tribunal mundano, una práctica que Pablo condena en 1 Corintios 6?

            El mundo necesita el evangelio; no necesita ver a los cristianos evangélicos conservadores y “moderados” estar a la greña en un debate polémico público.  ¿Cómo sirven al evangelio el espíritu y el tono de Gushee en su contribución a “El Foro” en las páginas del USA Today?  ¿Cómo sirve para acercar a los perdidos más a Cristo y cómo los ayuda a llegar a un acuerdo con la salvación que él ofrece y el juicio  incurrido por ellos que rechazan lo que Dios ha hecho por ellos en Cristo?  ¿Cómo es caritativo y constructivo ese artículo?  Como lo veo yo, puede ser que los cristianos evangélicos conservadores estén enfrentando con “el aprieto de Palin,” pero por dirigirse al CBMW y los complementarios en su artículo op-ed en USA Today en la manera en que él escoge hacer, Gushee ha creado su propio aprieto.

            Andreas Köstenberger es el director de estudios doctorados y profesor del Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Bautista Southeastern en Wake Forest, Carolina del Norte.  También es el fundador de Fundamentos Bíblicos (www.fundamentosbiblicos.com), un ministerio dedicado a devolver la iglesia a los fundamentos bíblicos en la casa, la iglesia y la sociedad.

LA RECAPITULACIÓN DE LA TUMBA DE JESÚS

Friday, March 12th, 2010

Ya es hora para concluir el tema de “La tumba familiar de Jesús,” ¿no te crees?  Yo concluyo que este es un caso extremo de intentar demasiado.  El libro, que en su subtítulo pretende tener “La evidencia que podría cambiar la historia” y la pretensión sensacionalista que este propone, a lo mejor va a ser tirado en el montón de basura de las teorías descartadas de la arqueología bíblica. 

A ver si estás de acuerdo que, con una evaluación sobrio, esto es lo que conocemos de “La tumba familiar de Jesús”:

  1.  El “Yeshua bar Yehosef” (si de veras esto sea una lectura correcta) casi seguramente no puede ser el Jesús de la Biblia.  Este hombre tenía un hijo llamado “Yose,” pero en nuestras fuentes históricas hay un silencio completo en relación a que Jesús de la Biblia tenía un hijo llamado “Yose” o cualquier otro nombre. 
  2. El “Mariamenou-Mara,” que supuestamente fuera la esposa de “Yeshua bar Yehosef,”  María Magdalena, casi seguramente no es María Magdalena, y pudiera haber sido relacionada a “Yeshua” (quien, casi seguramente no fuera el Jesús de la Biblia) en cualquier número de formas.  No hay evidencia histórica en absoluto que María Magdalena fuera conocida como “Miriamene” en el transcurso de su vida o en el momento de su entierro.  Es curioso que ésta es la única inscripción en griega (que no fue explicado por los creadores del documental de “La tumba de Jesús”).
  3. La “María,” que supuestamente sea la madre de Jesús, es sólo una entre una gran cantidad de mujeres que llevaba ese nombre en Palestina en el primer siglo.  No hay información alguna referente a su relación familiar con “Yeshua bar Yehosef.”
  4. No se conoce nada acerca de la persona llamada “Matia” (el nombre que cae en noveno lugar de nombres más comunes en Palestina en el primer siglo).
  5. “Yose” era una forma abreviada común de “Yehosef” (el nombre del padre de “Yeshua”).
  6. “Yehuda bar Yeshua” era el hijo de “Yeshua bar Yehosef.”

Entonces las únicas relaciones familiares demostrables son las siguientes:

            Yehosef

            [padre de]

            Yeshua

            [padre de]

            Yehuda

Los tres son nombres muy comunes, con Yehosef siendo el nombre en segundo lugar de nombres más comunes en Palestina en el primer siglo, Yeshua cae en sexto lugar de nombres más comunes, y Yehuda en cuarto lugar de nombre más comunes.  

Además de esto, de hecho es que no sabemos cómo “Mariamenou-Mara,” “Maria,” “Yose,” y “Matia” fueron relacionados con estas personas.

Respecto a esto, es muy importante recordar que aunque sólo tenemos inscrito los nombres de seis personas en el osario de esta tumba, pudo haber sido hasta 35 personas enterradas en esta tumba familiar.  Seguramente esto debe tener un porte importante al computar las estadísticas, pero, hasta ahora lo han pasado por alto.

Agrega a esto el hecho que las inscripciones están en hebreo, árabe, y griego, puede sugerir que tengamos una tumba de generaciones múltiples (notado por Witherington).

Una pregunta final: A la luz del hecho que “Mariamenou” está en el caso genitivo y “Mara” era una forma abreviada común de “Marta,” ¿será posible que el nombre de la mujer fuera “Marta [hija de] Miriamene [María]”?

En conclusión, yo creo que la última semana o los últimos diez días alrededor de la emisión del documental de “La tumba de Jesús” han sido muy instructivos.  Han sido instructivos en consideración a la necesidad de pasar cuidadosamente por el tamiz la evidencia antes de saltar a conclusiones.  Han mostrado la necesidad de conocimientos especializados en estudios bíblicos, arqueología, estadísticas, y etc.  También han revelado una ignorancia masiva respeto a la naturaleza de la resurrección de Jesús y la manera en que es indispensable para la fe cristiana. 

Seguramente, mientras preparamos por la celebración de la Pascua, debemos una deuda de gratitud a Dios para la manera en que usó los creadores del documental “La tumba de Jesús” para profundizar nuestro aprecio por la muerte, el entierro, y la resurrección de Jesús—el evangelio cristiano—y por la manera en que estos eventos han sido representado fidedignamente en el Nuevo Testamento.  El mito propagado por los creadores del documental “La tumba familiar de Jesús” no llega ni cerca a la realidad de la resurrección de Jesús de la Biblia.  Ciertamente, lo que algunos quisieran usar para ganancias personales, Dios quiso usar para nuestro bien y su gran gloria.

FUENTES USADAS: Para una discusión excelente de lo que ya conocemos de los seis nombres en las inscripciones del osario, ver el reportaje de Richard Bauckham “The alleged ‘Jesus family tomb’” (“La tumba supuestamente conocido como la tumba familiar de Jesús”).  También ver Craig Blomberg, “Did They Really Find Jesus’ Bones?” (“¿De veras encontraron los huesos de Jesús?”) y los cuatro blogs significantes de Ben Witherington con las fechas 26 y 28 de febrero y el 1 y 5 de marzo.  Aquí se encuentra una lista útil de algunos de las mejores respuestas de la teoría de “La tumba de Jesús.”

LA TUMBA DE JESÚS

Friday, March 12th, 2010

Como has escuchado, James Cameron, el director de la película Blockbuster, “Titanic,” está para hundir un barco aún más enorme—el cristianismo.  Él afirma que los huesos de Jesús y los de su madre, sus hermanos, su esposa, y su hijo llamado Judas, fueron encontrados en unas urnas (cajas de huesos) en una tumba en Jerusalén.   Anoche, en el programa de Larry King Live, Cameron y su colaborador, Simcha Jacobovici, afirmaron que ellos produjeron un documental para la televisión (saldrá el 4 de marzo en el Discovery Channel) simplemente con el esfuerzo de “reportar las noticias” para que la gente pueda sacar su propio opinión.  Aún, según Ben Witherington, Simcha es un judío ortodoxo practicante.  ¿De veras debemos creer que la “revelación” que se han encontrado los huesos de Jesús—y por eso no hubo una resurrección—no es un asunto religioso para este hombre?  Para mí, por lo menos, esto tiene la marca del dólar todopoderoso escrito por todos lados.

Permítame enumerar algunos de los problemas flagrantes en la manera en que este encuentro (¡en los 1980s’!) está interpretado por Cameron y Simcha:

  • La afirmación que los huesos de María Magdalena fueron encontrados en una de aquellos osarios basado en que el nombre “Miriamene” (María) fue inscrito en la caja es falaz; la conclusión establecido aquí está completamente extraído del aire
  • El uso altamente sospechado de las estadísticas y la “evidencia” ADN para apoyar su caso; Jesús, José y María eran entre los nombres más populares en Palestina en el primer siglo, y, por supuesto, la mayoría del tiempo, las personas enterradas en la misma tumba fueron relacionados; como Witherington indica correctamente, “necesitaríamos una muestra de control independiente de varios miembros de la familia de Jesús para confirmar que estos fueron miembros de la familia de Jesús”—pero, por supuesto, no tenemos tal cosa
  • Todos los relatos más antiguos de la muerte y del entierro de Jesús indican que el cuerpo de Jesús no pudo ser encontrado y que no hubo sido movido; no hay ninguna prueba antigua en absoluto de una tumba familiar de Jesús
  • ¿Por qué estaría esta tumba familiar en Jerusalén?  Jesús nació en Belén y se creció en Nazaret
  • No hay evidencia histórica que Jesús tenia a un hijo llamado Judas; no hay evidencia histórica creíble que Jesús fuera casado, a María Magdalena o a cualquier otra (además, ver el primer punto arriba)
  • Si Jesús murió y después de unos años sus huesos fueron transferidos a un osario, y este osario fue puesto en una tumba familiar en Jerusalén, esto significaría que todos los primeros mártires Cristianos, incluyendo a los apóstoles, murieron a sabiendas por una religión fraudulenta; esto es muy inverosímil

Es difícil saber si uno debe dignificar este tipo de treta comercial sensacionalista con una refutación seria.  ¿Por qué planearían un judío ortodoxo y un cineasta de Hollywood no creyente el estreno de un documental para la tele negando la resurrección de Jesús justo antes de la Pascua?  ¿Por una erudición seria o por una ganancia máxima personal?

Dice Simcha que nosotros los cristianos debemos estar abiertos a las pruebas que nos presente.  Estoy de acuerdo; si los huesos de Jesús se encuentran en esa caja, el cristianismo está basado en una premisa falsa—la resurrección de Jesús (ver los narrativos de la resurrección en los Evangelios; las predicaciones de los apóstoles en el libro de Hechos; y el resumen de Pablo del evangelio en I Corintios 15:3-4).  Sin embargo, el problema con las “pruebas” de Simcha es que él está conectando los puntos demasiado rápido para llegar a su conclusión deseada.  Seguramente, tendrá que haber mejores pruebas para derrocar los hechos bien atestiguados de la resurrección de Jesús.

¿Nació Jesús el 25 de diciembre? (con C. L. Quarles)

Monday, August 11th, 2008

Ya terminó la temporada navideña, pero el debate acerca de la fecha del nacimiento de Jesús nunca termina. Mientras que muchos descartan la fecha tradicional del 25 de diciembre, J. Stormer de la Universidad Cristiana de Pensacola, PCC [Pensacola Christian College] Update (Winter 1996), citado por G. E. Veith, “Evidencia que el 25 de diciembre es el día correcto” (“Evidence December 25 is the right day”), online en http://www.geneveith.com/evidence-december-25-is-the-right-day/_184/ ha argumentado recientemente a favor del 25 de diciembre como una fecha posible a la fecha del nacimiento de Jesús, basado en el curso de las labores del templo por parte del clan de Zacarías, el padres de Juan el Bautista (Lucas 1:5, 8; comparar con 1 Crónicas 24:10).

El argumento es como sigue. Los hijos de Abías ministraban en el octavo mes del calendario judío (el cual comenzaba en Nisán, en algún día entre el inicio de marzo y el inicio de abril), es decir, que entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Lucas 1:24 nos dice que después que Elisabet concibió, ella estuvo recluida por cinco meses. Luego, en el sexto mes de su embarazo vino la anunciación del ángel Gabriel a María que el Señor Jesús sería concebido en su vientre por el Espíritu Santo (Lucas 1:26–27). Al contar desde mediados de octubre y hasta mediados de noviembre, la anunciación a María y la concepción de Jesús en su vientre ocurriría entre mediados de marzo y mediados de abril. Un embarazo normal dura nueve meses y ubicaría el nacimiento de Jesús a finales de diciembre, haciendo el 25 de diciembre completamente posible. (Además, Stormer elabora su argumento en que las ovejas al nacer requieren que los pastores estén afuera en los campos de noche [ver Lucas 2:8], un argumento que es complementario y en el cual no nos involucraremos aquí como con el anterior acerca de los servicios dentro del templo, puesto que esto no es avanzar basados en las Escrituras.)

Para comenzar, estamos abiertos al tipo de argumento presentado por Stormer. Creemos que no hay nada en el Nuevo Testamento que descalifique la fecha invernal para el nacimiento de Jesús. Sin embargo, en el análisis final, encontramos el argumento de Stormer difícil de convencer por las siguientes razones. Primero, su trabajo es muy anecdótico y asume información que no ha sido documentada adecuadamente. Más importante aún, su argumento tiene serios problemas con respecto al manejo de la disponibilidad de recursos y evidencias. Argumenta que los 24 cursos de sacerdotes ministraban cada uno por un mes. Sin embargo, este documento no dice esto, y el Antiguo Testamento no indica la duración del servicio sacerdotal. Algunas claves en el Mishnah sugieren que cada curso servía por una semana, y no durante un mes, por rotación (ver, por ejemplo la nota acerca m. Taanith 2:6 en la traducción de Danby del Mishnah). Josefo y el Talmud confirman que los cursos duraban cada uno una semana (Joachim Jeremias, Jerusalem in the Time of Jesus [Jerusalén y los tiempos de Jesús; Philadelphia: Fortress, 1979], 119).

Si, entonces, el servicio sacerdotal duraba una semana a la vez y no un mes, esto causa un problema cronológico que es necesario solucionar. Es más probable, que cada curso de sacerdotes durase una semana, de sábado a sábado, dos ocasiones al año. Ya que no podemos saber si el curso que seguían en Lucas era el primer o el segundo curso anual, y los demás problemas presentados, la información acerca del servicio en el templo por parte de Zacarías en Lucas 1 es altamente inadecuada para demostrar el momento en el cual nació Jesús.Más ajustados a la verdad están eruditos como Oscar Cullmann, Der Ursprung des Weihnachtsfestes (Zurich/Stuttgart: Zwingli, 1960), quien señala la incertidumbre acerca de la fecha del nacimiento de Jesús en los primeros tres siglos de la era cristiana y cree que la fecha tradicional fue determinada por la iglesia en algún momento durante el cuarto siglo (Cullmann especifica 325 a 354 D.C. como el rango más aproximado, p. 24). La fecha fue escogida aproximadamente en el momento que equivalía a la festividad romana del solsticio de invierno. El mensaje era que Jesús es el verdadero “sol” invicto de los cristianos (ver además la útil colección de información en Jack Finegan en inglés, Manual de Cronología Bíblica, Handbook of Biblical Chronology, rev. ed. [Peabody, MA: Hendrickson, 1998], 320–28).

Como ya se dijo, esto no quiere decir necesariamente que Jesús no pudo nacer el 25 de diciembre, sino que el argumento específico presentado por Stormer se haya incompleto. Además, a la luz del argumento presentado por Cullmann y otros, la mayor probabilidad histórica se adapta a la fecha tradicional que ha sido escogida, no precisamente basada en información histórica, sino en relación con la cultura predominante. En cualquier caso, nuestra fe cristiana no debería basarse en la Navidad (lo cual, después de todo, con todo su envoltorio, es solamente tradición humana), mucho menos en la fecha de la Navidad como el 25 de diciembre, pero el lugar de la razón para la celebración, debe ser el nacimiento de una virgen por parte del Hijo de Dios, humano y Divino, quien vino a salvar pecadores al morir una muerte expiatoria y sustitutiva en la cruz y resucitar en el tercer día (1 a los Corintios 15:3–4).

¿Necesitan los judíos ser “perfeccionados”?

Monday, July 28th, 2008

Anoche, 11 de octubre de 2007, Ann Coulter dijo en un programa de televisión que los judíos necesitaban ser “perfeccionados,” en referencia a las enseñanzas del Antiguo y Nuevo Testamentos. Su anfitrión en el programa de respuestas televisivas rápidamente se declaró “ofendido,” y esta mañana Joe Scarborough, en su programa, se opuso a Coulter diciéndole a su “panel de expertos” que “en ningún sitio en el Nuevo Testamento” encontró la enseñanza de la que ella hablaba anoche. En su lugar, la gente será juzgada si alimentaron a los hambrientos, ayudaron a los enfermos y visitaron a los presos. También dijo que no deberíamos juzgar a otras personas.

Yo sé cuando estoy fuera de mi liga, e intento no comentar sobre asuntos políticos (eso se lo dejo a expertos tales como Ann y Joe), pero en este caso, ellos se aventuraron dentro del área de teología cristiana y de exégesis bíblica, y en este territorio me siento un poquito más cómodo contribuyendo a la discusión. En pocas palabras, voy a sostener que así como hubiera preferido que Ann Coulter hubiera expresado su punto de vista con mayor sofisticación teológica, de la misma manera, ella sí tenía un argumento, y los esfuerzos de Joe para “clarificar” la enseñanza del Nuevo Testamento cayeron, al menos en mi punto de vista, por su propio peso.

Interpretemos con certeza, ¿Enseña el Nuevo Testamento que los judíos necesitan ser “perfeccionados,” para usar el lenguaje de Ann Coulter? ¿Necesitan los judíos creer en Jesús el Mesías a fin de ser salvos? ¿O es esta una creencia opcional, solo para los cristianos y los judíos no cristianos pueden ir a aferrarse a sus propias creencias (entre las cuales está el rechazar a Jesús como el Mesías)? (En caso que alguno de ustedes que hayan leído la última frase “judíos no cristianos” como si existieran “judíos cristianos”, los hubo y los hay, de hecho hay judíos cristianos o mesiánicos quienes creen que Jesús es el Mesías.)

Para discutir este asunto, debemos hacer algo mejor que Joe Scarborough, quien citó uno o dos pasajes fuera de contexto. Necesitamos revisar todos los pasajes relevantes a este tópico en las Escrituras, e intentar comprender la teología bíblica acerca de este tema. Debido a que el género en el cual esta columna está diseñada es una columna digital y no una monografía erudita, este no es el lugar para hacer esto; me limitaré a unos pocos pasajes. Por un lado, Jesús reconoció que “la salvación viene de los judíos” (Juan 4:22), es decir, que los judíos son el pueblo escogido por Dios por las escrituras hebreas (el Antiguo Testamento), y es a través de ellos que el Mesías, Jesús, vino. ¡Jesús fue un judío!

A la vez, Jesús inequívocamente clamaba ser el Mesías y el único camino a Dios. En Juan 14:6, se le cita diciendo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mí.” De la misma creencia se hacían eco los primeros cristianos. Así, Lucas cita a Pedro que enseñaba, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). ¿Cuál es Este nombre? “sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos … Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo” (Hechos 4:10, 11, citando el Salmo 118:22). El nombre sin el cual ninguno, judío o no judío, puede ser salvo es Jesús. (Es de hacer notar que Pedro hablaba a sus paisanos judíos.)

¿Qué les pasará a los judíos que rechacen a Jesús como el Mesías? En el capítulo 8 del evangelio según San Juan, un pasaje que muchos consideran (erróneamente en mi opinión) antisemita, Jesús dice que los judíos, su propio pueblo, son “hijos del diablo,” lo cual en contexto, quiere decir “pecadores.” ¡Imagínese que los judíos son pecadores, tal como el resto de nosotros! Pero si ellos son pecadores, necesitan la salvación. ¿Y cómo se podrán salvar? ¿Alimentando a los pobres, ayudando a los enfermos, y visitando a aquellos en la prisión como Joe Scarborough erróneamente presenta que Jesús enseñó? ¡No! De acuerdo tanto a Jesús como a las enseñanzas de la iglesia primitiva, la salvación, no solo para los no judíos, sino también para los judíos, “no se encuentra en nadie más” sino en Jesús.

¿Cómo se salvan los judíos? Al igual que cualquiera de nosotros, creyendo que Jesús es el Mesías, el hijo de Dios (Juan 20:31). No hay arreglos especiales, no hay excepciones, no hay parcialidad. Como escribió Pablo, “No hay diferencia entre judío y gentil, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:22–24). Eso es lo que enseña el Nuevo Testamento. Usted no lo escuchó en el programa matutino de Joe Scarborough, pero revíselo, está allí mismo, en la Biblia. ¿Sería que Ann Coulter, en su forma algo cándida de expresarlo, estaba en lo cierto esta vez?

¿Qué fue lo que le pasó a la verdad?

Monday, July 7th, 2008

Hace unos pocos días, tuve una entrevista radial con Kevin Boling, el pastor de la Fraternidad Bíblica Mountain Bridge y productor del programa radial “Conocer la verdad”, Knowing the Truth. En esa entrevista para el programa, el pastor Boling y yo discutimos un libro que yo edité en 2005, Whatever Happened to Truth?¿Qué fue lo que le pasó a la verdad? Con autores colaboradores como Al Mohler, J. P. Moreland, y Kevin Vanhoozer. El libro abre con mi artículo, “ ‘Qué es la verdad?’ La pregunta de Pilatos en su contexto del evangelio según Juan y el contexto Bíblico.” “’What is Truth?’ Pilate’s Question in its Johannine and Larger Biblical Context.”Al Moler contribuyó con el ensayo, “La verdad y la cultura contemporánea” “Truth and Contemporary Culture.” El capítulo titulado “La verdad, la filosofía contemporánea y el giro postmoderno”, “Truth, Contemporary Philosophy, and the Postmodern Turn” fue escrito por J. P. Moreland. Kevin Vanhoozer ofreció su artículo “¿Perdido en la interpretación? La verdad, las escrituras y hermenéutica” “Lost in Interpretation? Truth, Scripture, and Hermeneutics.”

He aquí lo que un revisionista dijo del libro: “Aquí hay una anomalía: ¡Los cristianos fuera del oeste mueren porque ellos creen que su fe es cierta y los cristianos dentro del oeste se quitan el sombrero ante la idea y luego miran en otra dirección! Este libro explora lo que debería significar decir que los cristianos conocen la verdad, al hacerlo de manera que están en su búsqueda, con seguridad, convencidos por la Biblia, y satisfechos intelectualmente.” (David F. Wells, Andrew Mutch distinguido profesor de Historia de Teología Sistemática, Seminario Teológico de Gordon-Conwell)

Para aquellos de ustedes que puedan estar interesados en escuchar la entrevista radial en inglés, he aquí el enlace: www.sermonaudio.com/knowingthetruth.

Mayordomía cristiana y ofrendar como un acto de adoración

Monday, April 28th, 2008

Recientemente, fui citado por el diario neoyorquino de finanzas the Wall Street Journal afirmando que dije que los pastores que enseñan a diezmar el 10% lo hacen debido “muy a menudo a su pragmatismo, tradición e ignorancia.” Mientras que esto representa la esencia de lo que dije durante una conversación telefónica de treinta minutos, me preocupa que al sacar este comentario de su contexto, pueda ser malinterpretado. Como intérpretes de las escrituras, sabemos bien lo importante que es el contexto para comprender el mensaje que alguien intenta comunicar. Al no proporcionar el contexto completo, the Wall Street Journal efectivamente permite que mis comentarios sean malinterpretados. Con optimismo, espero que al presentarle a usted con el trasfondo completo y un amplio contexto pueda mostrarle lo que mi corazón siente al respecto e ilustrar cuan fácil es ser distorsionado de las verdaderas intenciones que uno pueda tener, no importa cuan cauteloso uno pueda ser al lidiar con los medios de comunicación, incluso con publicaciones de tanta reputación como the Wall Street Journal.

Cuando la reportera del Wall Street Journal me llamó poco después del Día de Acción de Gracias diciéndome como se me iba a citar textualmente, de inmediato presenté mis argumentos pidiendo que se cambiara la palabra “ignorancia.” La reportera se opuso de inmediato. Cuando insistí en el cambio, ella dijo que llevaría el asunto al editor, pero que no me podía prometer que el cambio se llevaría a cabo. Al final, la cita fue dejada como estaba. También rechacé la forma como la reportera me presentó como “desafiante ante el diezmo en mis clases de Nuevo Testamento,” pero, de nuevo sin provecho alguno. Tal parece que se necesitaba a un representante del “Anti-diezmo en el aula de clases” (el subtítulo), incluso cuando esta es solo una presentación parcial y tendenciosa de mi práctica mientras enseño.

¿Qué es lo que enseño con respecto a la mayordomía cristiana y las ofrendas? La respuesta es: Yo enseño exactamente lo que dice el documento Baptist Faith and Message 2000 acerca de eso: “Dios es la fuente de todas las bendiciones, temporales y espirituales; y todo lo que tenemos y somos se lo debemos Él. Los cristianos tienen una deuda espiritual con todo el mundo, una oficina de administración santa en el evangelio, y una mayordomía que involucra todas sus posesiones. Están, por lo tanto, bajo obligación de servirle a Él con su tiempo, talentos y posesiones materiales; y debería reconocer todas éstas como confiadas a ellos y para ser usados para la gloria de Dios y para ayudar a otros. De acuerdo con las escrituras, los cristianos deben contribuir con sus posesiones alegre, regular, sistemática, proporcional y liberalmente para el avance de la causa del Redentor en la tierra” (el énfasis es mío).

Note que el Baptist Faith and Message 2000 no usa las palabras “diezmo” o “diezmar” o especifican un porcentaje particular del ingreso. Fija (acertadamente, en mi opinión) dar financieramente dentro de un contexto mayor que el de la mayordomía de uno al de las posesiones, materiales o de cualquier tipo. Muestra que la mayordomía cristiana (incluyendo dar los recursos financieros) es parte de la adoración personal y presenta muchos principios neo testamentarios acerca de cómo uno debe dar: alegre, regular, sistemática, proporcional y liberalmente. Como notó Daniel Akin recientemente en una reciente pieza de BP First Person, estos son los distintivos de lo que él llamó “Dar de gracia.” A la vez, y este era mi punto en responder la pregunta de la reportera, ni el Nuevo Testamento ni nuestro legado confesional hace mención alguna acerca del porcentaje, sea el 10% o algún otro, como obligatorio para los creyentes de hoy.

Así que, ¿es mi enseñanza “anti- diezmos en el aula de clases”? No del todo. Mi enfoque no está basado en como no dar, sino en los principios del Nuevo Testamento para dar que han sido resaltados por el documento de Fe y Mensaje Bautista 2000. Ya que crecí como Católico Romano en Austria en un tiempo en el que un porcentaje prefijado se daba como “impuesto eclesiástico” y que era deducido en la planilla individual de impuestos, he llegado a apreciar el énfasis que el Nuevo Testamento pone en dar voluntariamente. Me preocupa que si estipulamos un porcentaje mínimo para dar como algo que la iglesia requiere, por ejemplo, entonces dar no sería voluntariamente como enseña el Nuevo Testamento. Es verdad, por lo tanto, que si un estudiante en una de mis clases me pregunta si yo creo que el Nuevo Testamento enseña que todos los cristianos deben dar (al menos) el 10% de sus ingresos a su iglesia local, no puedo responder de buena conciencia que “sí” a esa pregunta pero debe clasificarse mi respuesta en muchos aspectos: la actitud del corazón es más importante que la cantidad específica; dar de nuestras finanzas es parte de nuestra mayordomía cristiana y adoración y debería suceder con un espíritu de gracia y no de legalismo.

¿Transmití, por lo tanto, con mis comentarios que los cristianos no necesitan dar, o necesitan dar solamente una pequeña cantidad a su iglesia local? Por su puesto que no. Por el contrario: me parece que en vez de inducir a los creyentes a dar tan poco como les sea posible, la gracia de Dios debe esperar que mueva al agradecido pecador redimido a dar con liberalidad, incluso sacrificadamente, reconociendo que todo lo que él o ella tiene no es suyo, sino de Dios en primer lugar. En este contexto, le dije a la reportera que deberíamos tomar la materia de dar financieramente no en un espíritu de pragmatismo o de temor a que a no ser que diéramos el mínimo 10% requerido la gente no iba a dar, o solamente dar muy poco. En su lugar, deberíamos tener fe en el trabajo de Dios en los corazones de nuestra gente, confiando que él va a moverlos a dar liberalmente así como libremente han recibido.

Si puedo ser tan atrevido en añadir un comentario para los Bautistas del sur que creemos en la Biblia. Las batallas que han sido peleadas sobre la doctrina de la infalibilidad de las Escrituras, y esta doctrina son justamente importantes para nosotros, puesto que de ella fluyen muchas otras doctrinas. Aunque la inerrancia debe ser más que una simple doctrina que afirmamos en términos generales; la inerrancia debe ser practicada cuando enfocamos cualquier asunto dado, incluyendo la mayordomía cristiana. Este era mi punto cuando hablé con la reportera acerca de “la tradición.” Cuando lidiamos con una pregunta, deberíamos preguntarnos: ¿Qué dice la Biblia al respecto?, no simplemente ¿Cuál es nuestra tradición? En este contexto, cuando hablé de “ignorancia,” lo que yo tenía en mente era el hecho que algunos (y de ninguna manera todos) pueden estar insuficientemente familiarizados con las enseñanzas Bíblicas de dar financieramente por parte de los cristianos. Pero si sostenemos que la Biblia es nuestra mayor autoridad en todos los aspectos de fe y prácticas, deberíamos saber y estudiar lo que la Biblia dice. Ciertamente, yo esperaría que como Bautistas del Sur podamos tener discusiones significativas acerca de los que las Escrituras enseñan en un tema determinado, incluyendo las ofrendas financieras cristianas.

Entiendo que este es un asunto particularmente volátil, porque se habla de dinero, y esto golpea muy de cerca de nuestro sustento y seguridad. Pero en esta área, como en todas las demás, deberíamos confiar que el Señor va a proveer para todas nuestras necesidades. ¿Creo yo que todos aquellos que enseñan que se debe dar un diezmo del 10% lo hacen por ignorancia? No del todo. ¿Creo yo que los cristianos no deberían dar o dar tan solo un poquito? ¡NO! Por el contrario, ellos deberían dar tanto como les sea posible, lo cual, en muchos casos, creo que es considerablemente mayor que un 10%. ¿Creo yo que el Nuevo Testamento enseña que dar el 10% es un requerimiento para todos los cristianos? No, y aquí es donde algunos de ustedes no van a estar de acuerdo conmigo, y estoy abierto a mayor discusión en este tema. Confío en que esta pieza sirva al propósito de clarificar y mejorar la comprensión. He aprendido que cuando los eruditos están sujetos a las leyes del periodismo (cuando muy a menudo en el fragmento de una entrevista se permite ceder precisión en sustancia), la verdad total, a menudo se convierte en la víctima. Pero, ¿Quién sabe si tal vez Dios es capaz de utilizar incluso a la reportera del Wall Street Journal con objetivos buenos de ayudarnos a aprender más acerca del cómo y el cuánto deberíamos dar para el crecimiento de su reino? Yo creo que él lo es.

El Dr. Köstenberger es Profesor de Nuevo Testamento y director de estudios de Ph. D. en el Seminario Southeastern Baptist Theological Seminary en Wake Forest, Carolina del Norte y fundador de BIBLICAL FOUNDATIONS (Fundamentos Bíblicos) (www.biblicalfoundations.org). Ha sido el co autor de una serie en dos partes acerca de diezmar en inglés (presione aquí y aquí para mayor información al respecto), así como de una columna digital o blog que reúne sus puntos de vista en este campo, y que están publicados en su página web.

Paul Maier y la fecha del nacimiento de Jesús

Monday, March 31st, 2008

Hace pocas semanas, yo escribí acerca de la pregunta si Jesús había nacido o no el 25 de Diciembre. Para continuar la conversación, presento lo que considero el mejor artículo acerca de la materia, por Paul Maier, Profesor Russell H. Seibert de Historia Antigua en la Universidad Occidental de Michigan. Apareció originalmente en Cronos, Kairos, Cristo: Navidad y estudios cronológicos presentados por Jack Finegan,(Chronos, Kairos, Christos: Nativity and Chronological Studies presented to Jack Finegan), ed. J. Vardaman (Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1989), y aparece aquí publicado con permiso del autor. Maier escribe,

“En 1968 publiqué un artículo que ofrecía una fresca evidencia en apoyo al viernes 3 de abril 33 D.C. como la fecha de la crucifixión. Desde entonces, se ha dedicado mucha atención, en otros términos, de la vida de Jesús en respuesta a cálculos recientes de datos por la muerte de Herodes el Grande y el nacimiento de Cristo. Aunque una fecha precisa, como en el caso de la Crucifixión, parece aún inasequible para la Navidad, un refinamiento futuro dentro del rango usual de 7 a 4 A.C. es posible, el cual sugiere una fecha a finales de 5 A.C. como la fecha más probable de la primera Navidad. Este margen de tiempo, junto con el 3 de abril de 33 D.C. como fecha de la Crucifixión, provee una correlación balanceada de las claves cronológicas que sobreviven en el Nuevo Testamento, así como fuentes extra bíblicas. Fechas anteriores o posteriores, en cualquier caso, tienden a restar importancia o manipular al menos una o más de las fuentes …”

Para continuar leyendo el artículo de Paul Maier en inglés, pulse aquí

¿Nació Jesús el 25 de diciembre? (con C. L. Quarles)

Monday, March 31st, 2008

Ya terminó la temporada navideña, pero el debate acerca de la fecha del nacimiento de Jesús nunca termina. Mientras que muchos descartan la fecha tradicional del 25 de diciembre, J. Stormer de la Universidad Cristiana de Pensacola, PCC [Pensacola Christian College] Update (Winter 1996), citado por G. E. Veith, “Evidencia que el 25 de diciembre es el día correcto” (“Evidence December 25 is the right day”), online en http://www.geneveith.com/evidence-december-25-is-the-right-day/_184/ ha argumentado recientemente a favor del 25 de diciembre como una fecha posible a la fecha del nacimiento de Jesús, basado en el curso de las labores del templo por parte del clan de Zacarías, el padres de Juan el Bautista (Lucas 1:5, 8; comparar con 1 Crónicas 24:10).

El argumento es como sigue. Los hijos de Abías ministraban en el octavo mes del calendario judío (el cual comenzaba en Nisán, en algún día entre el inicio de marzo y el inicio de abril), es decir, que entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Lucas 1:24 nos dice que después que Elisabet concibió, ella estuvo recluida por cinco meses. Luego, en el sexto mes de su embarazo vino la anunciación del ángel Gabriel a María que el Señor Jesús sería concebido en su vientre por el Espíritu Santo (Lucas 1:26–27). Al contar desde mediados de octubre y hasta mediados de noviembre, la anunciación a María y la concepción de Jesús en su vientre ocurriría entre mediados de marzo y mediados de abril. Un embarazo normal dura nueve meses y ubicaría el nacimiento de Jesús a finales de diciembre, haciendo el 25 de diciembre completamente posible. (Además, Stormer elabora su argumento en que las ovejas al nacer requieren que los pastores estén afuera en los campos de noche [ver Lucas 2:8], un argumento que es complementario y en el cual no nos involucraremos aquí como con el anterior acerca de los servicios dentro del templo, puesto que esto no es avanzar basados en las Escrituras.)

Para comenzar, estamos abiertos al tipo de argumento presentado por Stormer. Creemos que no hay nada en el Nuevo Testamento que descalifique la fecha invernal para el nacimiento de Jesús. Sin embargo, en el análisis final, encontramos el argumento de Stormer difícil de convencer por las siguientes razones. Primero, su trabajo es muy anecdótico y asume información que no ha sido documentada adecuadamente. Más importante aún, su argumento tiene serios problemas con respecto al manejo de la disponibilidad de recursos y evidencias. Argumenta que los 24 cursos de sacerdotes ministraban cada uno por un mes. Sin embargo, este documento no dice esto, y el Antiguo Testamento no indica la duración del servicio sacerdotal. Algunas claves en el Mishnah sugieren que cada curso servía por una semana, y no durante un mes, por rotación (ver, por ejemplo la nota acerca m. Taanith 2:6 en la traducción de Danby del Mishnah). Josefo y el Talmud confirman que los cursos duraban cada uno una semana (Joachim Jeremias, Jerusalem in the Time of Jesus [Jerusalén y los tiempos de Jesús; Philadelphia: Fortress, 1979], 119).

Si, entonces, el servicio sacerdotal duraba una semana a la vez y no un mes, esto causa un problema cronológico que es necesario solucionar. Es más probable, que cada curso de sacerdotes durase una semana, de sábado a sábado, dos ocasiones al año. Ya que no podemos saber si el curso que seguían en Lucas era el primer o el segundo curso anual, y los demás problemas presentados, la información acerca del servicio en el templo por parte de Zacarías en Lucas 1 es altamente inadecuada para demostrar el momento en el cual nació Jesús.

Más ajustados a la verdad están eruditos como Oscar Cullmann, Der Ursprung des Weihnachtsfestes (Zurich/Stuttgart: Zwingli, 1960), quien señala la incertidumbre acerca de la fecha del nacimiento de Jesús en los primeros tres siglos de la era cristiana y cree que la fecha tradicional fue determinada por la iglesia en algún momento durante el cuarto siglo (Cullmann especifica 325 a 354 D.C. como el rango más aproximado, p. 24). La fecha fue escogida aproximadamente en el momento que equivalía a la festividad romana del solsticio de invierno. El mensaje era que Jesús es el verdadero “sol” invicto de los cristianos (ver además la útil colección de información en Jack Finegan en inglés, Manual de Cronología Bíblica, Handbook of Biblical Chronology, rev. ed. [Peabody, MA: Hendrickson, 1998], 320–28).

Como ya se dijo, esto no quiere decir necesariamente que Jesús no pudo nacer el 25 de diciembre, sino que el argumento específico presentado por Stormer se haya incompleto. Además, a la luz del argumento presentado por Cullmann y otros, la mayor probabilidad histórica se adapta a la fecha tradicional que ha sido escogida, no precisamente basada en información histórica, sino en relación con la cultura predominante. En cualquier caso, nuestra fe cristiana no debería basarse en la Navidad (lo cual, después de todo, con todo su envoltorio, es solamente tradición humana), mucho menos en la fecha de la Navidad como el 25 de diciembre, pero el lugar de la razón para la celebración, debe ser el nacimiento de una virgen por parte del Hijo de Dios, humano y Divino, quien vino a salvar pecadores al morir una muerte expiatoria y sustitutiva en la cruz y resucitar en el tercer día (1 a los Corintios 15:3–4).