Archive for the 'Escritura' Category



David Instone-Brewer responde

Monday, July 28th, 2008

NOTA: La revista en inglés Time a Tomado cartas en el asunto acerca de este debate (HT: Justin Taylor)

David Instone-Brewer tomó algo de tiempo para responder a mi columna anterior acerca del divorcio y nuevo matrimonio. En la respuesta clarifica algunos de las confusiones conectadas con su artículo en la publicación en inglés Christianity Today. Su respuesta está a continuación:

Estimado Andreas:

Gracias por interactuar con mi trabajo con tal extensión y tan evidente comprensión de mis argumentos.

Comparto con usted mi problema principal con el artículo de CT, el cual es que debido a que algunas personas que no están familiarizadas con mi trabajo pueden concluir que estoy proponiendo el divorcio por razones menores. Mis conclusiones actuales están más cercanas a las suyas. La negligencia tiene que ser seria y persistente, por ejemplo, estar cerca al abandono (un concepto que usted ha recogido acertadamente de mis libros).

Cuando escribí el artículo para Christianity Today, batallé mucho con la palabra límite para tan importante sujeto. No había espacio para definir negligencia, así que referí a mis lectores a mi libro en inglés Divorce & Remarriage in the Church (el texto completo está en www.DivorceRemarriage.com). El libro señala que “neglect” o descuidar, tratar con descuido o negligentemente es una forma moderna inadecuada de resumir las estipulaciones de ‘alimentos, ropa y amor’ en Éxodo 21.10 (como se repetía en los contratos matrimoniales en días de Jesús). Detalla además la manera en la cual Jesús enfatiza que un cónyuge que ha recibido mal deberá perdonar, perdonar y perdonar y que buscar el divorcio como remedio a un trato descuidado y negligente es un último recurso.

Siento haber causado confusión al no aclarar esto en el artículo mismo. Vea mi respuesta en inglés a este y otros asuntos aquí

¿Qué fue lo que le pasó a la verdad?

Monday, July 7th, 2008

Hace unos pocos días, tuve una entrevista radial con Kevin Boling, el pastor de la Fraternidad Bíblica Mountain Bridge y productor del programa radial “Conocer la verdad”, Knowing the Truth. En esa entrevista para el programa, el pastor Boling y yo discutimos un libro que yo edité en 2005, Whatever Happened to Truth?¿Qué fue lo que le pasó a la verdad? Con autores colaboradores como Al Mohler, J. P. Moreland, y Kevin Vanhoozer. El libro abre con mi artículo, “ ‘Qué es la verdad?’ La pregunta de Pilatos en su contexto del evangelio según Juan y el contexto Bíblico.” “’What is Truth?’ Pilate’s Question in its Johannine and Larger Biblical Context.”Al Moler contribuyó con el ensayo, “La verdad y la cultura contemporánea” “Truth and Contemporary Culture.” El capítulo titulado “La verdad, la filosofía contemporánea y el giro postmoderno”, “Truth, Contemporary Philosophy, and the Postmodern Turn” fue escrito por J. P. Moreland. Kevin Vanhoozer ofreció su artículo “¿Perdido en la interpretación? La verdad, las escrituras y hermenéutica” “Lost in Interpretation? Truth, Scripture, and Hermeneutics.”

He aquí lo que un revisionista dijo del libro: “Aquí hay una anomalía: ¡Los cristianos fuera del oeste mueren porque ellos creen que su fe es cierta y los cristianos dentro del oeste se quitan el sombrero ante la idea y luego miran en otra dirección! Este libro explora lo que debería significar decir que los cristianos conocen la verdad, al hacerlo de manera que están en su búsqueda, con seguridad, convencidos por la Biblia, y satisfechos intelectualmente.” (David F. Wells, Andrew Mutch distinguido profesor de Historia de Teología Sistemática, Seminario Teológico de Gordon-Conwell)

Para aquellos de ustedes que puedan estar interesados en escuchar la entrevista radial en inglés, he aquí el enlace: www.sermonaudio.com/knowingthetruth.

Progreso y retroceso en Erudición reciente sobre Juan: Reflexiones del camino que aún falta

Tuesday, May 6th, 2008

NOTA: El Dr. Andreas J. Köstenberger presentó esta conferencia durante la Asamblea anual de la Sociedad de Literatura Bíblica (SBL) en San Diego, en el estado norteamericano de California, el 19 de noviembre de 2007. Ésta conferencia es una adaptación de su ensayo What We Have Heard From the Beginning: The Past, Present, and Future of Johannine Studies “Lo que hemos oído desde el principio: Pasado, presente y futuro de los estudios acerca del evangelio de Juan. (ed. Tom Thatcher; Waco, TX: Baylor University Press, 2007).

Stephen Neill dijo que los alemanes nunca entierran sus cadáveres eruditos, “ningún fantasma se acuesta en Alemania.” Resaltaba que en los escritos de Bultmann, por ejemplo, “encontramos la procesión completa de los fantasmas.” No estoy seguro que algunos de nosotros en algunos otros países la estemos pasando algo mejor. No importa donde esté la verdad en un momento determinado, ciertamente, no todo lo que los eruditos proponen debe ser considerado como progreso genuino. Pero si no lo es, al menos algunos de nuestros avances en trabajo de erudición pueden considerarse pasos hacia atrás (aunque a muchos de nosotros, claro está nos cueste trabajo admitirlo), a no ser que usted sea un post modernista de línea dura (si tal cosa realmente existe). Esto me lleva a reflexionar en la pregunta que traigo para discutir hoy: “¿Qué constituye progreso en cuanto a estudios Bíblicos en general, y en cuanto a estudios acerca de los escritos de Juan en particular?”

Para mi mente, el asunto más fascinante presentado en el ensayo de Don Carson es precisamente acerca del “progreso” en erudición Bíblica. En 1990, Moody Smith podía decir sin temor a ser contradicho que la versión de Lou Martín acerca de la “hipótesis de la comunidad de la teología de Juan” constituía uno de los seguros paradigmas en lo que estudios acerca de la teología acerca de Juan se refiere sobre la que otros podrían edificar con confianza sus hipótesis. Una década y media después, este consenso se ha erosionado significativamente. De hecho, algunos proponentes iniciales de esta hipótesis han renunciado a ella públicamente, mientras que otros la han criticado con severidad alegando que toma el testimonio de la iglesia primitiva en forma inadecuada y por estar en desacuerdo con el cristianismo del primer siglo, sin mencionar la dificultad que presenta la misión de la teología acerca de Juan para lecturas sectarias más radicales que el evangelio según San Juan.

Lo que hace apenas poco tiempo parecía ser un fundamento común de la erudición en teología sobre Juan ha dado así a un estado de cosas en el cual “el centro no se sostiene.” Don Carson habla de la “balcanización” de los estudios acerca de la teología acerca de Juan y nota la ausencia de paradigmas ampliamente aceptados. De hecho, parece que a pesar de los esfuerzos de integración (tales como nuestra discusión de aquí hoy), la disciplina está en considerable fermento si es que no está en desintegración.

El estado de los asuntos, a mi punto de vista, está atado a la noción de “progreso” en erudición Bíblica. Frecuentemente, ciertos puntos de vista en erudición acerca de la teología sobre Juan han sido volcados no basados en nuevas y mejores evidencias, sino debido a diferentes presuposiciones filosóficas que llevaron a los eruditos a abandonar puntos de vistas establecidos por aquellos que conservaban una perspectiva mayor sobre las Escrituras. Al final de este ensayo, Don Carson sugiere que debe haber ciertos beneficios de lo que él llama la erudición “confesional” acerca de estudios en teología acerca de Juan (así como los peligros de “anti-confesionalismo dogmático”). Pienso que él ha puesto el dedo sobre una pregunta clave, sea que se rechace o no se rechace varios compromisos doctrinales como fuera de los límites para la erudición Bíblica haya realmente producido avance alguno en la disciplina que ha llevado a un progreso discernible.

De hecho, yo iría más allá que Carson. Al punto al cual la erudición reciente en estudios teológicos acerca de Juan lleva a ser un callejón sin salida, si no es un paso en la dirección equivocada, en lugar de halagar amablemente tal erudición por su valiosa contribución al campo, deberemos rechazarla el intentar llamar a esto “progreso.” “Progreso” en la erudición de estudios Bíblicos de teología acerca de Juan no debería ser considerado en términos evolutivos como si lo “más reciente” necesariamente significara “más acertado.” En su lugar, la prueba debería colocarse en teorías más recientes para mostrar como son superiores a las maneras establecidas de concebir la naturaleza del evangelio según Juan.

Así que pregunto: ¿Es posible que lo que es visto por algunos como progreso pueda, por el contrario, ser una regresión? En este mundo post moderno los paradigmas son cada vez más extraños. Más aún, el futuro testificará un aumento en la atomización y polarización entre erudición “confesional” y crítica. Idealmente, el texto del evangelio según Juan y la evidencia disponible podrían servir como puntos de referencia comunes y como campo de pruebas para las hipótesis de los eruditos desde una variedad de puntos de vista y compromisos de fe. El tiempo dirá si esta es una posibilidad realista.

Entretanto, pienso que tal vez deberíamos seguir el ejemplo de Nicodemo (y de José de Arimatea) y dar a algunas teorías eruditas acerca de los estudios eruditos acerca de teología en el evangelio de Juan su bien deseado sepelio. En el esquema de cosas salvacionista historicista, el entierro precede a la resurrección. Muchas gracias.

Padre, Hijo y Espíritu Santo: La trinidad y el evangelio según Juan

Thursday, May 1st, 2008

Father, Son and SpiritDesde el período patrístico hasta hoy, el evangelio según Juan ha servido como una fuente principal para el conocimiento, doctrina y adoración en la iglesia acerca del trino Dios. Entre los documentos del Nuevo Testamento, el cuarto evangelio provee no solo la mayor cantidad de material básico para la doctrina de la trinidad, sino a la vez, los patrones de reflexión más altamente desarrollados sobre este material. Patrones que particularmente buscan describir de alguna forma la distintiva personalidad y divinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sin negar la unidad de Dios.

Mientras que ha habido estudios específicos recientes en aspectos de la doctrina de Juan acerca de Dios, es sorprendente que nadie resuma ni sintetice lo que Juan tiene que decir acerca de Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. A fin de llenar este vacío, Scott R. Swain y yo hemos escrito una fresca revisión de la visión trinitaria de Juan.

La primera parte sitúa las enseñanzas acerca de la Trinidad dentro del contexto del Segundo Templo del monoteísmo judío. La segunda parte examina la narrativa del evangelio a fin de trazar la caracterización de Dios como Padre, Hijo y Espíritu, seguida por una breve síntesis. La tercera parte trata más completamente con los temas trinitarios principales en el cuarto evangelio, incluyendo su relato de Jesucristo, el Espíritu Santo y la misión. El capítulo final discute el significado entre el evangelio de Juan y la doctrina de la Trinidad para la iglesia, una breve conclusión resume algunas implicaciones prácticas.

El libro es el volumen 24 en la serie de Estudios nuevos en Teología Bíblica, New Studies in Biblical Theology (NSBT) (editor de la serie: D. A. Carson). El volumen acaba de ser publicado en el Reino Unido por InterVarsity Press. Se espera su publicación en los Estados Unidos por InterVarsity Press en julio de 2008. En el prefacio de la serie, D. A. Carson dice acerca de Father, Son and Spirit: The Trinity and John’s Gospel: “El presente volumen es el producto conjunto de un teólogo especializado en el Nuevo Testamento y otro teólogo sistemático. En su colaboración ellos han procurado simultáneamente una comprensión exegética detallada y teológica de lo que el cuarto evangelio dice acerca de Dios, utilizando las categorías del evangelio mismo, y una comprensión madura de los enlaces entre el texto y las formulaciones sistemáticas de lo que vino a llamarse la doctrina de la Trinidad. ¿En qué sentido es apropiado concebir la doctrina acerca de Dios en el evangelio de Juan como Trinitaria? Algunos son tan suspicaces acerca de los enlaces entre la exégesis Bíblica y la Teología Sistemática que ellos deplorarán cualquier conexión aparente entre las dos, con el temor que la última domestique a la primera y la tinte con anacronismo, o que aquélla diluya a ésta y la vuelva insípida. Afortunadamente, los doctores Köstenberger y Swain no se encuentran entre ellos …”

Se espera que este volumen sea una bendición para la iglesia, esa comunidad reunida en fraternidad con el Padre, y el Hijo mediante la habitación del Espíritu Santo.

Albert Schweitzer

Monday, March 31st, 2008

Esta columna digital fue escrita originalmente para ser incluida en la Enciclopedia de Civilización Cristiana (Encyclopedia of Christian Civilization, 4 vols., ed. G. Kurian (Blackwell, próxima a publicarse), junto con quince otros documentos.

Albert Schweitzer (1875–1965) nació el 14 de enero de 1875 en Kaysersberg en Upper Alsace, Alemania, hijo de un pastor luterano. En 1893 comenzó sus estudios en la Universidad de Estrasburgo, tomando clases de Nuevo Testamento con el muy conocido erudito alemán Heinrich Julius Holtzmann. Desde 1902 y hasta 1912, sirvió en Estrasburgo como instructor de Nuevo Testamento, como pastor de una iglesia y director del Thomasstift. Además de ser un erudito del Nuevo Testamento, Schweitzer logró además un doctorado en medicina y era un notable organista y autoridad en música de Johann Sebastián Bach. A partir de 1913, con interrupciones ocasionales, Schweitzer sirvió como doctor misionero en Lambaréné, África Occidental Ecuatorial. Durante este tiempo Schweitzer continuo su trabajo como erudito, contribuyendo, con obras como, un estudio acerca de “El misticismo de Pablo el apóstol” (The Mysticism of Paul the Apostle). Schweitzer recibió asimismo el premio Nóbel de la paz 1952, el 10 de diciembre de 1953. Murió en Lambaréné el 4 de septiembre de 1965.

Sin lugar a dudas el trabajo de erudición más influyente de Schweitzer fue su resumen de los estudios de la vida de Jesús, “La búsqueda del Jesús histórico: Un estudio crítico de sus progresos desde Reimarus hasta Wrede (The Quest of the Historical Jesus: A critical study of its progress from Reimarus to Wrede), una obra que escribió cuando no tenía aún 30 años. En este libro, escrito en un estilo vívido, Schweitzer discute y critica aproximadamente 250 obras acerca de Jesús (la mayoría de ellos alemanes) en el siglo previo (diecinueve). Al final, él concluye que escribir una vida acerca de Jesús es imposible, porque no tenemos los datos para una biografía en el sentido moderno. Aquellos que a pesar de todo, intentaron hacerlo, acabaron domesticando a Jesús, removiéndolo de su tiempo y trasponiéndolo a los suyos a fin de hacerlo inteligible a la audiencia moderna. Pero Jesús rechaza el ser domesticado, y así todas las vidas liberales modernas son aliadas ciegas, falsificaciones en lugar de exposiciones acerca de la vida de Jesús.

Por su parte, Schweitzer intentaba comprender a Jesús dentro de su propio marco de referencia judío del primer siglo, presentándolo bajo la rúbrica de lo que él llama “escatología exhaustiva” (aunque lo que él quería decir se aproxima más a lo que hoy se entiende como “apocalíptica,” es decir, la expectativa que el mundo va a llegar a su final a través de un cataclismo, fin del tiempo con la intervención de Dios). Dentro de su marco de referencia, Schweitzer comprendía la predicación de Jesús del reino de Dios como la proclamación de que en él, Jesús, el final de los tiempos había llegado y era inminente. Aunque Jesús murió, la historia no se terminó. Por implicación, Jesús fue incomprendido, mientras no fue seguido con respeto por nadie.

El trabajo de Schweitzer ha dejado una gran sombra de influencia en generaciones siguientes de eruditos alemanes y Angloamericanos. La importancia del entorno judío de Jesús en la Palestina del primer siglo es ampliamente reconocida hoy en día. A la vez, muchos estarían de acuerdo en que Schweitzer subestimó el papel de la resurrección de Jesús en engendrar un movimiento que se extendió a cada rincón del globo.

Bibliografía:

Baird, William. History of New Testament Research. Volume Two: From Jonathan Edwards to Rudolf Bultmann. Minneapolis: Fortress, 2003, pp. 229–37, 508–9.

Neill, Stephen and Tom Wright. The Interpretation of the New Testament 1861–1986. 2nd ed. Oxford/New York: Oxford University Press, 1988, pp. 205–15.

Schweitzer, Albert. The Quest of the Historical Jesus: A critical study of its progress from Reimarus to Wrede. Ed. and trans. John Bowden. Minneapolis: Fortress, 2001 [1st orig. ed. 1906; 2nd ed. 1913].

Idem. Out of my Life and Thought: An Autobiography. 2nd ed. Trans. A. B. Lemke. London: George Allen & Unwin, 1954 [1931].

Idem. The Mysticism of Paul the Apostle. Trans. W. Montgomery. New York: Henry Holt & Co., 1931 [1930].