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El código Da Vinci: Una oportunidad o un “Otracott” más?

Wednesday, December 5th, 2007

En mis apariciones públicas acerca de El Código Da Vinci, constantemente llego a la conclusión que la presentación de la película le da una oportunidad dorada a la iglesia cristiana para testificar. En esto se unen a mí otros que han preparado recursos útiles relacionados con los aspectos principales de El Código Da Vinci.

Pero no todos están de acuerdo en que la iglesia cristiana deba utilizar la presentación de la película como una oportunidad para testificar. En una columna publicada en Christianity Today: http://www.christianitytoday.com/movies/commentaries/othercott.html

titulada “Let’s ‘Othercott’ Da Vinci” (“Vamos a ‘Othercott’ Da Vinci”), Bárbara Nicolosi (fundadora y directora de >Act One, una organización cuya misión es entrenar a escritores cristianos serios y comprometidos a trabajar en la industria cinematográfica de Hollywood) llama a los cristianos a “othercott” u “Otracottear”en español (¡ mil disculpas por la monstruosidad verbal!) la película El Código Da Vinci. En lugar de boicotear la película (que de acuerdo a Nicolosi sería como perder uno su propio voto), ella llama a los cristianos a ir a ver otra película, el día de su estreno, el 19 de mayo de 2006, como por ejemplo, Over the Hedge por DreamWorks, es decir, que deberíamos simplemente ignorar El Código Da Vinci.

Nicolosi ofrece cuatro razones principales para su propuesta.

(1) A ella le enferma escuchar que la gente diga cosas desagradables acerca de aquel a quien ella ama (Jesús). ¿Por qué añadir más a su dolor?

(2) “El debate está por completo en los términos que el infierno propone,” y además “el ambiente de evangelización no es consistente con la postura de desafío y cinismo.”

(3) Dialogar con personas acerca de El Código Da Vinci sería como debatir con el diablo y “Usted no debate con el diablo.”

(4) La mayoría de las personas en las iglesias no conocen la Biblia lo suficiente como para entrar en este tipo de debates y lo más probable es que sean convencidos por los argumentos contrarios de esta película.

¿“Otracottear” o aceptar la oportunidad para el testimonio cristiano? ¿Qué haremos con la propuesta de Nicolosi? He aquí mi respuesta.

(1) A mí también me enferma escuchar a la gente blasfemar el nombre de Cristo, pero mi consejo sería, “¡Resistamos un poquito!” Como cristianos, somos llamados a tomar nuestra cruz y seguir a Jesús, y esto incluye soportar el abuso en contra de su nombre. “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1ra de Pedro 2:21).

(2) El debate puede ser en el terreno del infierno, el mundo sin Cristo, pero no necesita estar en los términos del infierno. Ese es el problema con muchas de las iglesias, que el único evangelismo en el que se quieren involucrar es el que se hace en sus términos, en sus terrenos y edificios. Jesús, por otro lado, fue adonde la gente estaba y se involucraba en sus términos (por ejemplo, la mujer samaritana en Juan 4), y no se detuvo allí. Tomándolos de allí donde ellos estaban, los guiaba a la verdad acerca de sí mismo (él es el Salvador del mundo) y acerca de ellos (ellos son pecadores). Pablo le dijo a Timoteo que predicara la palabra “a tiempo y fuera de tiempo”(2 Timoteo 4:2). Esto significa compartir las buenas nuevas de Jesucristo no solo con aquellos que están abiertos sino también ser fiel a proclamar el evangelio si las personas son o no son receptivas.

(3) Bien, yo no sé acerca de debatir con el diablo, pero sí sé que Jesús combatió verbalmente contra el diablo y su tentación, confrontando Escritura (mal usada) con Escritura (apropiadamente usada). (Una idea más: ¿Ignoró Jesús a los fariseos?) Pedro dice que debemos resistir al diablo firmes en la fe (1ra de Pedro 5:9). De la misma manera, Pablo llama a los creyentes a colocarse la armadura de Dios con que puedan resistir las asechanzas del diablo (Efesios 6:10-17). Dice además, “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo” (2da a los Corintios 10:5). Ninguno de estos versículos suena como que debemos abandonarle el terreno de juego al diablo, disgustados o desanimados porque el nombre de Cristo esté siendo difamado o calumniado.

(4) ¿Debemos evitar enfrentarnos con el enemigo simplemente porque nuestras tropas están escasamente preparadas? Esta debe ser la razón por la cual debemos, en primer lugar, preparar nuestras tropas antes de enviarlas a la batalla, pero difícilmente puede ser la razón para no enfrentarse con el enemigo. De hecho, esta preparación es precisamente lo que está ocurriendo, y hay muchos recursos disponibles.

Yo, a una, pienso que el “otracottear”es realmente una mala idea. Tomemos plena ventaja de la película El Código Da Vinci como una oportunidad de testificar y confiar que Dios hará su trabajo poderosamente a través de nosotros. Muchos amigos y yo estuvimos en el vestíbulo de un cine en una sesión previa de la película la noche antes de la premier. Repartimos folletos a quienes fueron a ver la película y tratamos de conversar, “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16).

El futuro de la erudición evangélica

Monday, October 22nd, 2007

¿Quién fija la agenda para la erudición evangélica? Muy a menudo son eruditos no evangélicos. Algunos ejemplos recientes incluyen el trabajo de Bart Ehrman Misquoting Jesus, que en castellano sería Citando erróneamente a Jesús y sus otros escritos acerca del cristianismo inicial así como el ubicuo El Código Da Vinci, el cual ha generado una franja completa de respuestas evangélicas. Pero, ¿están los evangélicos condenados para siempre a tomar su puesto de aquellos que están fuera del movimiento y ocuparse solo en responder al trabajo de otros?

Tuve la oportunidad de reflexionar sobre tales aspectos cuando se me pidió que representase el campo del Nuevo Testamento en un panel de discusión acerca del futuro de la erudición evangélica en el encuentro regional sur oriental de La Sociedad Teológica Evangélica, que en inglés se llama Evangelical Theological Society. El panel incluía además a Millard Erickson (representando la Teología Sistemática), Bill Arnold (Antiguo Testamento), y Jerry Rankin (misiones).

En mis breves comentarios, sugerí los siguientes comentarios para la erudición en el Nuevo Testamento:

(1) Teología Bíblica: Construir sobre el renacimiento de teología Bíblica de años recientes y producir trabajos frescos en escritores de teología del Nuevo Testamento. Por ejemplo: la serie a ser publicada por Zondervan, acerca de la Teología Bíblica del Nuevo Testamento (BTNT) Biblical Theology of the New Testament, con volúmenes de Darrell Bock acerca de la Teología de Lucas y Douglas Moo acerca de la teología Paulina.

(2) Hermenéutica: Implementar el programa de Kevin Vanhoozer de la hermenéutica teodramática que comprende la verdad Bíblica transmitida a través de varios géneros escriturales. Completar las proposiciones de Vanhoozer en la forma de interpretaciones concretas de textos específicos del Nuevo y del Antiguo Testamento, especialmente debido a que Vanhoozer escasamente cita las Escrituras.

(3) Griego del Nuevo Testamento: A la luz de la aparición de recursos computarizados sofisticados, debemos ver más trabajos definitivos en estudios en el área del griego del Nuevo Testamento. Esto debería incluir estudios de sintaxis y gramaticales, además de trabajos de referencia así como exploraciones del uso del verbo griego (incluyendo más pruebas de la teoría del aspecto verbal griego).

(4) El trabajo erudito: Los educadores teológicos deberán levantarse y producir trabajos acerca de la formación espiritual en niveles altos de educación teológica. Se necesita más pensamiento consciente y publicaciones en el llamado y elaboración del erudito cristiano. Hace pocos años publiqué un librito titulado The Marks of a Scholar, (Las Características de un Erudito) pero no se ha podido hacer mucho más al respecto.

Para mayor información, ver mi conferencia, “Of Professors and Madmen: Currents in Contemporary New Testament Scholarship” o escuche la grabación en inglés en audio de esta conferencia.

El Código Da Vinci: Un mito de origen cristiano

Monday, October 22nd, 2007

Lo siguiente es un artículo en inglés que escribí para Reformation 21:

El código Da Vinci, en inglés, The Da Vinci Code, escrito por Dan Brown es un libro acerca de un código que no existe pero que supuestamente provee claves para descubrir evidencias suprimidas acerca de un matrimonio que nunca tuvo lugar. ¿Por qué ocultar una evidencia que no existe? ¿Cómo se oculta una evidencia que no existe? ¿Por qué ocultar, en primer lugar, evidencias de una relación que no existe? Tal es la “lógica” de El código Da Vinci, y las anteriores non sequiturs (falacias inconsecuentes) aclaran desde ya que la teoría conspirativa sobre la que se apoya el libro tiene agujeros y fallas tan grandes que pueden alojar cómodamente al proverbial camión MACK. Entonces, ¿por qué esta novela ha sido tan exitosa cuando las invenciones de su trama añaden a su autor “considerables multas por manejar a alta velocidad” como Amy Bernstein acertadamente lo ha notado?

Pienso que el reconocido erudito en Nuevo Testamento, Tom Wright, ha puesto su dedo en el pulso de este asunto cuando escribe que la tesis que sostiene El código Da Vinci es parte del “mito de orígenes cristianos” de la corriente principal de liberalismo Americano que se encuentra en las instituciones elite tales como Harvard, iglesias Bautista del Sur moderadas, y las sociedades es eruditos principales tales como la Academia Americana de Religión (American Academy of Religion) así como la Sociedad de Literatura Bíblica, (Society of Biblical Literature.) De acuerdo al mito de “Los orígenes del Cristianismo”:

  1. Además de los cuatro evangelios canónicos hay cientos de otros documentos acerca de Jesús donde lo presentan como un ser humano y nos dicen “la verdad real” acerca de Jesús. A fin de comprender quien fue Jesús realmente, debemos expandir nuestros horizontes para incluir estas fuentes más prístinas.
  1. Los cuatro evangelios canónicos son productos posteriores de la iglesia que busca elevar a Jesús al estado de la deidad y que buscan poder y prestigio para la iglesia. La deidad de Jesús no es una creencia sincera e inicial de la iglesia basada en la conciencia misma de Jesús que él era Dios y el testimonio de sus seguidores sino más bien una función del poder y el control eclesiástico.
  1. El hecho, sin embargo, es que Jesús no era a quien se presenta en los cuatro evangelios canónicos. Por el contrario, él se parece más a la persona que se describe en esos documentos alternativos: era un simple ser humano, un maestro de las maravillosas enseñanzas éticas y morales. Puede que haya estado casado y tal vez con un bebé por nacer cuando su carrera fue trágicamente cortada.
  1. El cristianismo, como lo conocemos, está basado en un gigantesco error. El cristianismo principal que incluye a la iglesia Católica Romana, así como otras agrupaciones principales y otras formas de cristianismo institucionalizado, son sexistas, están en contra de las mujeres y en contra del sexo. Esto, incidentalmente, viene particularmente bien con aquellos que tratan de escapar del fundamentalismo y de ciertas formas de ciertas formas de Catolicismo Romano.
  1. Aquí está el precio: renuncie a la comprensión original de Jesús y los orígenes cristianos debido a que es histórica y teológicamente injustificada y además espiritual y socialmente dañina. Por el contrario, entre en contacto con una forma de espiritualidad diferente basada en sus sentimientos religiosos. Descubra cualquier fe en la que pueda creer. En lugar de destruir el cristianismo, como se podría asumir, esto va a reavivar la verdad por la que Jesús vivió y murió. Algo más: Esta búsqueda espiritual involucrará reconectarse con el “sagrado femenino”que la iglesia suprimió en sus orígenes iniciales.

El Código Da Vinci vendrá y pasará (junto con la película de Tom Hanks y millones de personas más maltratadas por la teoría de la conspiración del matrimonio de Jesús con María Magdalena), pero este “mito de origen cristiano” liberal permanecerá. Y esta permanencia se debe a que es parte de la postura crítica posterior a la iluminación propia de la mezcla esotérica de la espiritualidad de la Nueva Era, del neo-gnosticismo, la erudición feminista y del anti-supernaturalismo contra el cristianismo y un enfoque post moderno y subjetivo a la historia y la verdad. Es este último fenómeno más perdurable y penetrante el que debe preocupar a los creyentes que seriamente creen en la Biblia.

Puesto que el Jesús del Código Da Vinci, el Jesús del “Jesús Seminal,” y el Jesús de los evangelios Gnósticos no son el verdadero Jesús, el Jesús bíblico, el Jesús histórico. El Jesús de la imaginación popular y del pedigrí sub-cristiano es un Jesús emancipado que no tiene poder para salvar. Es un Jesús domesticado que es cortado al tamaño de una persona que no desea un Salvador, sino un ejemplo moral, una inspiración, una figura que no atemorice al estilo del “Libro de Daniel”en lugar de un Señor que exige obediencia y compromiso en el discipulado. Tampoco es la Biblia de aquellos que erosionan el canon la misma Biblia que la Biblia de la iglesia primitiva o la iglesia de las edades ortodoxa, histórica y Bíblica.

Como escribe Tom Wright, “Aquellos que fueron arrojados a los leones no estaban leyendo ‘Tomás’ o Q o el ‘evangelio según María.’ Estaban leyendo Mateo, Marcos, Lucas, Juan y el resto se mantenían, por lo tanto en una forma subversiva de fe y vida la cual, al salir del Judaísmo apocalíptico, presentaba amenazas de mayores influencias a la vida del imperio Romano y a los puntos de vista paganos mayores de los que la filosofía cínica o la espiritualidad gnóstica pudieran ofrecer. ¿Por qué se preocuparía el César si la gente estaba acomodando sus espiritualidades privadas?” De hecho, el César estaría completamente despreocupado acerca de alguien que estuviera reacomodando su espiritualidad privada como los documentos gnósticos sugieren y como promociona El Código Da Vinci.

El explosivo y subversivo carácter del verdadero cristianismo bíblico viene de las exclusivas atribuciones que Jesús hizo de sí mismo, propagadas por los cristianos del primer siglo, que no hay otro camino para la salvación sino Jesús (Hechos 4:12), que en las palabras de Dan Brown, “todo aquel que no acepte a Cristo como su Salvador personal será condenado en el infierno,” y que Jesús realmente resucitó de entre los muertos como aquel crucificado por los hombres pero vindicado y exaltado por Dios. Esta verdad, y esta noticia, no es meramente de importancia privada; es pública, universal, y llama a una respuesta de cada individuo. Jesús y el evangelio de salvación en él y solo en él, es el único estándar por el cual las personas serán juzgadas. No hay muchos “caminos de iluminación espiritual” personales igualmente legítimos que las personas puedan escoger, sino por el contrario un solo y único camino enviado por Dios abierto equitativamente para todos, que en lugar de ser un camino de selección humana, es el camino centrado en Cristo y en la cruz.

Referencias: Amy D. Bernstein, “Decoding the Da Vinci Code,” en Secrets of the Da Vinci Code (U.S. News & World Report, 2004), 15; Tom Wright, en la conferencia dada en la universidad Seattle Pacific University (posted at www.spu.edu); y el sitio web de Dan Brown, www.danbrown.com.

Ver además “The Da Vinci Code: Tale of Our Times, Opportunity for Witness,” colocado en www.deeperdevotion.com; y The Da Vinci Code: Is Christianity True?,” un folleto de 40 páginas que se puede pedir al llamar en inglés al 919.761.2491.